
Las principales bolsas asiáticas cerraron este martes, 15 de septiembre, con predominio de los descensos, en una sesión condicionada por las caídas recientes de los valores vinculados a la inteligencia artificial, la escalada del precio del petróleo y las expectativas sobre las próximas decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales.
En Japón, el Nikkei 225 terminó prácticamente plano, con un descenso marginal del 0,01%, hasta los 63.484,10 puntos. El mercado de Tokio había llegado a registrar avances durante las primeras horas de negociación, apoyado, entre otros valores, por SoftBank, pero perdió impulso posteriormente conforme aumentó la prudencia entre los inversores.
La evolución fue más negativa en Corea del Sur. El Kospi retrocedió un 0,85%, hasta los 6.627,26 puntos, afectado por las ventas de inversores extranjeros e institucionales. Los inversores internacionales realizaron ventas netas por alrededor de 1,57 billones de wones, mientras que las instituciones se desprendieron de títulos por unos 904.400 millones de wones.
En Hong Kong, el Hang Seng cedió un 1%, hasta los 24.667,24 puntos, mientras que en China continental el Shanghai Composite perdió un 0,54%, hasta los 3.864,28 puntos. El CSI 300, que agrupa a las principales compañías cotizadas en Shanghái y Shenzhen, retrocedió un 0,67%.
El petróleo y los bancos centrales aumentan la cautela
La sesión estuvo condicionada por las señales procedentes de la economía china. Los inversores evaluaron unos datos de actividad que mostraron un mejor comportamiento de la producción industrial en agosto, pero también una mayor debilidad del consumo y del comercio minorista, lo que mantiene las dudas sobre la fortaleza de la demanda interna del país.
A esta incertidumbre se sumó el comportamiento de los valores tecnológicos. Las compañías relacionadas con la inteligencia artificial continuaron bajo presión después de las caídas registradas previamente en Wall Street, donde Nvidia perdió un 3,4% en la sesión del lunes. Las valoraciones alcanzadas por algunas empresas del sector y el debate sobre el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial han elevado la volatilidad en este segmento del mercado.
El otro foco de atención estuvo en la energía. El petróleo Brent permaneció por encima de los 105 dólares por barril en un contexto de nuevas tensiones en Oriente Próximo y preocupación por posibles alteraciones del suministro. El encarecimiento de la energía vuelve a alimentar los temores inflacionistas y refuerza las expectativas de nuevas subidas de tipos.
Los mercados esperan ahora las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco de Japón. Los inversores descuentan una posible subida de 25 puntos básicos por parte de la Fed, mientras que el banco central japonés también afronta su reunión con expectativas de un nuevo endurecimiento monetario. Este escenario mantiene elevada la cautela en las bolsas internacionales y podría seguir condicionando la evolución de los activos de riesgo durante las próximas sesiones.

