Las principales bolsas europeas cotizan con descensos este viernes 18 de septiembre, en una jornada de recogida de beneficios después del fuerte avance registrado en la sesión anterior. Los inversores continúan evaluando las últimas decisiones de los grandes bancos centrales, mientras la evolución del petróleo y las tensiones geopolíticas mantienen elevada la cautela en los mercados.
El Stoxx Europe 600, principal referencia de la renta variable europea, llegaba a retroceder alrededor de un 0,4% durante la jornada. El DAX alemán y el CAC 40 francés registraban descensos próximos al 0,7%, mientras que el FTSE 100 británico también se movía en terreno negativo. En España, el Ibex 35 sufría una caída más acusada, superior al 1%, y perdía la referencia de los 19.600 puntos avanzada la sesión.
Los movimientos llegan después de que las bolsas europeas protagonizaran el jueves una recuperación generalizada. Pese al retroceso de este viernes, el Stoxx 600 se mantiene encaminado a conseguir su primera subida semanal en tres semanas, después de haber alcanzado mínimos de tres meses durante las fuertes ventas registradas al comienzo de la semana.
Los bancos centrales y el petróleo condicionan a las bolsas europeas
La política monetaria continúa siendo uno de los principales condicionantes para los mercados. La Reserva Federal estadounidense elevó los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta situarlos en un rango del 3,75% al 4%, ejecutando su primera subida en tres años. El Banco de Inglaterra, por su parte, decidió mantener sus tipos sin cambios, mientras que este viernes el Banco de Japón ha elevado su tasa de referencia hasta el 1,25%, su nivel más alto en 31 años.
Otro de los focos continúa situado en el mercado energético. El petróleo Brent baja por tercera sesión consecutiva y se mueve en el entorno de los 103-104 dólares por barril, después de haber superado los 113 dólares durante la semana. El descenso reduce parcialmente los temores sobre nuevas presiones inflacionistas, aunque el crudo continúa en niveles elevados debido a la incertidumbre geopolítica y a las dudas sobre el suministro.
Por sectores, las telecomunicaciones figuran entre las más castigadas, con descensos cercanos al 2%. Las compañías de alimentación y bebidas retroceden alrededor del 1,1%, mientras los seguros pierden aproximadamente un 1,2% y las energéticas también cotizan a la baja coincidiendo con la corrección del petróleo.
La tecnología se desmarca de las caídas, con avances próximos al 0,6%, apoyada por fabricantes de semiconductores. Entre los movimientos empresariales más destacados, Orange registra descensos después de una rebaja de recomendación, mientras que la firma polaca LPP avanza con fuerza tras comunicar un crecimiento del 64% en su beneficio neto del segundo trimestre.
Las bolsas europeas afrontan así el final de una semana especialmente volátil, marcada por las subidas de tipos, las fuertes oscilaciones del petróleo y los movimientos de los mercados de deuda. La evolución de los precios energéticos y las señales que ofrezcan los bancos centrales sobre sus próximos pasos seguirán siendo dos de los principales factores para la renta variable europea.


