
Las principales bolsas de Asia han mostrado un tono mayoritariamente positivo en la sesión del 26 de agosto, en una jornada marcada por el descenso de los precios del petróleo, la relajación de las rentabilidades de la deuda estadounidense y, sobre todo, la espera de los resultados trimestrales de Nvidia, que se han convertido en una referencia clave para valorar la fortaleza de las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial.
El índice MSCI que agrupa a las principales acciones de Asia-Pacífico excluyendo Japón llegó a avanzar alrededor de un 0,85% durante la jornada, según datos recogidos por Reuters. El movimiento se produjo después de que Wall Street terminara la sesión anterior en positivo, especialmente apoyada por la recuperación de los valores tecnológicos.
Japón y Corea del Sur lideran las ganancias
En Tokio, el Nikkei 225 cerró con una subida del 0,62%, hasta los 66.262,16 puntos, después de haber comenzado la sesión con descensos. Por su parte, el índice Topix avanzó un 0,42%, hasta los 4.111,02 puntos.
La recuperación japonesa estuvo respaldada por algunos valores tecnológicos y relacionados con la inteligencia artificial. SoftBank Group avanzó un 1,49%, mientras que Advantest, uno de los fabricantes japoneses más expuestos al sector de semiconductores, ganó un 3,63%.
Corea del Sur registró también una evolución positiva. El Kospi cerró en 6.808,21 puntos, un 0,97% más, apoyado especialmente por las compras institucionales y por los programas de recompra de acciones anunciados por los grandes fabricantes nacionales de chips.
Samsung Electronics terminó con una subida del 1,75%, mientras SK Hynix ganó un 0,6%. La evolución de ambos valores adquiere especial relevancia ante la publicación de las cuentas de Nvidia, considerada una referencia para evaluar las perspectivas de la inversión mundial en infraestructura de inteligencia artificial.
En China continental, el Shanghai Composite cerró en 3.912,52 puntos, con un avance del 0,59%, según los últimos datos de mercado disponibles. En Hong Kong, el Hang Seng también mantenía una evolución positiva, con un avance cercano al 0,8% en los últimos registros disponibles de la sesión.
El petróleo rebaja parte de la presión sobre los mercados
El otro gran factor que ha condicionado la jornada asiática ha sido el descenso del petróleo. Los futuros del Brent llegaron a caer más de un 2%, hasta situarse alrededor de los 86,41 dólares por barril, encadenando su tercera sesión consecutiva de retrocesos.
Detrás de la caída se encuentran las expectativas generadas por la reanudación de conversaciones entre Irán y Omán sobre la gestión del estrecho de Ormuz. Aunque todavía no existe un acuerdo para normalizar completamente el tránsito por esta vía estratégica, el mercado ha comenzado a descontar una posible reducción de las tensiones sobre el suministro energético.
La bajada del crudo supone especialmente un alivio para economías asiáticas fuertemente dependientes de las importaciones energéticas, como Japón, y también contribuyó a reducir las rentabilidades de la deuda estadounidense. El rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a diez años se situaba alrededor del 4,63% durante la negociación asiática.
La atención de los inversores se desplaza ahora hacia Estados Unidos. Además de las cuentas de Nvidia, el mercado espera nuevos datos de inflación estadounidense y las señales que puedan llegar desde el encuentro anual de la Reserva Federal en Jackson Hole. La combinación de inflación, tipos de interés y perspectivas del sector tecnológico determinará buena parte del comportamiento de los activos de riesgo durante las próximas sesiones.


