
Las principales bolsas asiáticas cerraron este martes 8 de septiembre con predominio de las caídas, en una jornada marcada por el fuerte avance del yen japonés, el encarecimiento del petróleo y las crecientes expectativas de nuevas subidas de los tipos de interés tanto en Estados Unidos como en algunas de las principales economías de la región.
En Japón, el Nikkei 225 retrocedió un 1,70%, hasta los 65.269,33 puntos, después de la importante subida registrada en la sesión anterior. La apreciación del yen presionó especialmente a las compañías exportadoras, cuyos ingresos obtenidos en el extranjero pierden valor al convertirse a la moneda japonesa.
La divisa nipona ha ganado terreno ante las expectativas de que el Banco de Japón pueda volver a elevar los tipos de interés. Los últimos datos económicos, entre ellos la mejora de los salarios reales y la fortaleza de la actividad, han reforzado las apuestas por un mayor endurecimiento monetario.
Corea del Sur y Hong Kong también terminan a la baja
En Corea del Sur, el Kospi perdió un 0,58%, hasta los 6.954,52 puntos, rompiendo una racha de tres sesiones consecutivas de avances. El indicador llegó a subir durante las primeras horas de negociación, apoyado por el sector tecnológico, pero terminó girando a la baja ante la cautela sobre la política monetaria estadounidense y el aumento de las tensiones en Oriente Próximo.
También cerró en negativo la Bolsa de Hong Kong. El Hang Seng cayó un 0,4%, hasta los 25.317 puntos, mientras que su índice tecnológico cedió alrededor de un 1,6%. Alibaba, Tencent y otras grandes tecnológicas estuvieron entre los valores que condicionaron el comportamiento del mercado.
En China continental, el comportamiento fue algo más favorable. El Shanghai Composite avanzó alrededor de un 0,2%, hasta los 3.940 puntos, apoyado por las compañías relacionadas con la energía, el oro y la agricultura. En cambio, el CSI 300, que reúne a algunas de las principales compañías cotizadas de Shanghái y Shenzhen, retrocedió alrededor de un 0,4%.
El petróleo vuelve a elevar la preocupación por la inflación
Uno de los principales elementos de presión para las bolsas asiáticas fue nuevamente el precio del petróleo. El Brent llegó a negociarse por encima de los 98 dólares por barril, condicionado por las tensiones geopolíticas y los temores sobre posibles problemas de suministro procedentes de Oriente Próximo.
La subida del crudo resulta especialmente relevante para economías asiáticas muy dependientes de las importaciones energéticas, como Japón, Corea del Sur o India. Precisamente, el Sensex indio perdió un 0,73% y el Nifty 50 retrocedió un 0,61%, mientras que en Australia el ASX 200 cayó un 1%, hasta los 8.920,8 puntos, su nivel más bajo en seis semanas.
A estas preocupaciones se suma el debate sobre los tipos de interés. La fortaleza reciente del mercado laboral estadounidense ha incrementado las expectativas de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva, mientras los inversores esperan los próximos datos de inflación para obtener nuevas pistas.
Las bolsas asiáticas afrontan así las próximas sesiones entre señales contrapuestas. La evolución del petróleo, los movimientos del yen, las decisiones de los bancos centrales y las tensiones geopolíticas seguirán determinando el apetito por el riesgo de los inversores.


