
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha presentado ante el Tribunal Supremo una solicitud para destituir a la gobernadora de la Reserva Federal (Fed), Lisa Cook, después de que el Tribunal de Apelaciones rechazara su petición hace dos días.
El Departamento de Justicia ha recurrido a la máxima instancia judicial del país para que, de forma provisional, impida a Cook continuar en su puesto mientras se evalúa el caso en el que se la acusa de fraude hipotecario. El Supremo cuenta actualmente con una mayoría conservadora de seis magistrados frente a tres progresistas.
Si la moción prospera, Cook quedaría apartada de sus funciones y no podría participar en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), órgano de la Fed responsable de fijar los tipos de interés. El movimiento abre la puerta a que la Casa Blanca nombre a un sustituto más alineado con la exigencia de Trump de aplicar recortes agresivos a los tipos para abaratar la financiación del Gobierno y estimular la economía.
El pasado martes, Stephen Miran fue juramentado como nuevo miembro del FOMC tras la dimisión de Adriana Kugler. Miran, que participó ya en la última reunión en la que la Fed recortó los tipos en 25 puntos básicos, defendió incluso una rebaja mayor, de medio punto.
Trump anunció el despido de Cook a finales de agosto tras una denuncia penal que la acusa de haber declarado de manera irregular varias propiedades en Míchigan y Georgia como residencias habituales en 2021, además de registrar un tercer inmueble como segunda residencia.
La ofensiva contra Cook se enmarca en las críticas recurrentes del presidente a la Fed por lo que considera una política demasiado cautelosa en la bajada de los tipos de interés. La ley federal establece que los gobernadores del banco central no pueden ser destituidos sin causa justificada, lo que convierte este proceso en un pulso sin precedentes entre la Casa Blanca y la institución.


