
La economía salvadoreña registró una expansión del 4,1% en el segundo trimestre de 2025, alcanzando un producto interno bruto (PIB) de 9.279 millones de dólares (7.924 millones de euros), según datos publicados por el Banco Central de Reserva (BCR).
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el dinamismo del sector de la construcción, donde grandes proyectos de infraestructura —como el aeropuerto del Pacífico y el viaducto Francisco Morazán— dieron un fuerte empuje a la actividad entre abril y junio.
El turismo también jugó un papel clave, con un aumento del 6,9% en la llegada de visitantes internacionales. La temporada de Semana Santa y la mayor demanda en hoteles, restaurantes y transporte fueron factores determinantes para este repunte.
Asimismo, las actividades financieras y de seguros contribuyeron al alza gracias a la expansión del crédito y de los depósitos. Los préstamos aumentaron un 5,8% hasta junio, destinados principalmente al consumo, el comercio y la industria manufacturera, mientras que los depósitos crecieron un 13,8%.
Otro elemento de apoyo fue el incremento de las remesas familiares, que subieron un 17,7% en comparación con el mismo trimestre de 2024, elevando el ingreso disponible de los hogares y estimulando el consumo interno.
En contraste, siete sectores mostraron caídas en términos anuales: servicios personales (-0,2%), agua (-0,9%), educación (-1,2%), servicios profesionales (-1,2%), administración pública (-1,5%) y tanto electricidad como salud (-4,2% cada uno). En conjunto, estas actividades representaron un 21,9% del PIB.


