
Las bolsas europeas cerraron este viernes 2 de octubre con avances generalizados, recuperando parte del terreno perdido durante la sesión anterior, en una jornada marcada por la publicación del informe de empleo de Estados Unidos, la moderación del precio del petróleo y una menor presión en determinados tramos del mercado de deuda.
El índice paneuropeo Stoxx Europe 600 avanzó alrededor de un 0,8%, después de haber tocado el jueves su nivel más bajo en más de tres meses. El rebote permitió a los mercados europeos dejar parcialmente atrás una sesión anterior dominada por el fuerte repunte de las rentabilidades de los bonos soberanos y las dudas sobre el impacto de unos tipos de interés elevados durante más tiempo.
La principal referencia del día llegó desde Estados Unidos. La economía estadounidense creó 29.000 empleos no agrícolas en septiembre, claramente por debajo de los 90.000 puestos que esperaba el consenso, mientras los datos de los meses anteriores fueron revisados a la baja. La lectura enfrió las expectativas de una nueva subida inmediata de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal.
El mercado redujo así la probabilidad atribuida a un incremento de 25 puntos básicos en octubre hasta aproximadamente el 21%, frente al entorno del 26% previo a la publicación del informe. Este cambio de expectativas favoreció inicialmente a la renta variable y relajó la presión sobre los bonos.
La tecnología lidera el rebote europeo
Entre los sectores europeos, la tecnología destacó especialmente, con avances próximos al 2,6%, impulsada nuevamente por el interés inversor vinculado a la inteligencia artificial y los semiconductores.
Compañías como AT&S, Infineon, Aixtron y Soitec registraron fuertes avances durante la sesión, consolidando a las empresas tecnológicas entre las principales beneficiadas del cambio de tono de los mercados.
La banca, en cambio, mostró un comportamiento mucho más moderado. El sector terminó prácticamente plano y acumuló su peor semana desde abril, afectado por el temor a que unos costes de financiación persistentemente elevados terminen debilitando la actividad económica.
El mercado de deuda también continuó desempeñando un papel protagonista. La rentabilidad del bono alemán a diez años, referencia para la zona euro, descendió más de seis puntos básicos, hasta situarse alrededor del 3,45%, después de las fuertes tensiones registradas en sesiones anteriores.
Otro elemento favorable para la renta variable fue el descenso del petróleo. El Brent volvió a aproximarse a la zona de los 100 dólares por barril, después de conocerse conversaciones en Europa sobre posibles liberaciones adicionales de reservas de crudo y diésel para aliviar las tensiones de suministro.
Pese al rebote de este viernes, el balance semanal siguió siendo negativo para el Stoxx 600. La combinación de inflación elevada, rentabilidades de la deuda en niveles altos y tensiones energéticas continúa condicionando a los mercados europeos, que afrontan las próximas sesiones pendientes tanto de los bancos centrales como de la evolución del petróleo y de las referencias macroeconómicas.


