
Las bolsas estadounidenses cotizan con pérdidas este lunes, condicionadas por el nuevo repunte del precio del petróleo y el aumento de los rendimientos de la deuda pública. El deterioro del escenario energético ha reactivado las preocupaciones sobre la inflación y sobre la posibilidad de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva durante más tiempo.
Hacia las 11.50 horas de Nueva York, el Dow Jones Industrial Average retrocedía un 0,74%, hasta situarse en 51.446,37 puntos, mientras que el S&P 500 perdía un 0,83%, hasta los 7.679,05 enteros. Por su parte, el Nasdaq Composite cedía un 0,99%, hasta los 26.800,06 puntos.
Las ventas se intensificaron después de que el petróleo volviera a registrar fuertes avances. El crudo llegó a subir alrededor de un 3%, hasta situarse cerca de los 107 dólares por barril, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazara una propuesta iraní para poner fin al conflicto, aunque se espera que las conversaciones diplomáticas continúen durante la semana. El encarecimiento de la energía también presionó al mercado de deuda, con los rendimientos de los bonos estadounidenses de largo plazo alcanzando nuevos máximos de varias décadas.
El comportamiento del crudo vuelve así a convertirse en uno de los principales elementos de preocupación para los inversores. Un periodo prolongado de precios elevados de la energía podría trasladarse a los costes empresariales y al consumo, complicando al mismo tiempo el proceso de moderación de la inflación.
Nvidia resiste mientras Tesla retrocede
Dentro del mercado tecnológico, Nvidia destacó en positivo con una subida cercana al 2,1% después de anunciar una autorización para recomprar acciones por 150.000 millones de dólares. El programa supone el mayor incremento destinado por el fabricante de semiconductores a la recompra de títulos hasta el momento.
En sentido contrario, Tesla perdía alrededor de un 3,2% después de que JPMorgan redujera su precio objetivo sobre la compañía aludiendo a la debilidad de las entregas previstas para el tercer trimestre. Meta también registraba una corrección superior al 4% después de las fuertes ganancias acumuladas durante la semana anterior.
La presión vendedora estaba ampliamente extendida. En la Bolsa de Nueva York, los valores bajistas superaban a los alcistas en una proporción superior a cuatro a uno, mientras que en el Nasdaq la relación era de algo más de tres a uno.
Los inversores afrontan además una semana marcada por importantes referencias macroeconómicas. El mercado espera la publicación del índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) correspondiente a agosto, una de las medidas de inflación seguidas por la Reserva Federal, así como el informe de empleo estadounidense de septiembre. Estos datos serán analizados en busca de nuevas pistas sobre las próximas decisiones de tipos de interés.
De esta forma, Wall Street inicia la semana con cautela tras los avances registrados el viernes, con el petróleo, los rendimientos de los bonos y las expectativas sobre la Reserva Federal nuevamente en el centro de atención de los mercados.

