
Los precios de los carburantes han vuelto a subir esta semana y encadenan ya nueve semanas consecutivas de incrementos, una evolución que los ha llevado a situarse en máximos desde la tercera semana del pasado mes de marzo.
La tendencia alcista se mantiene así desde comienzos del verano y continúa presionando el gasto de los conductores. Desde que a principios de julio dejó de aplicarse la rebaja del IVA al 10%, el encarecimiento acumulado de los carburantes alcanza hasta un 24%, según los datos disponibles.
La evolución supone una nueva prolongación de una escalada de precios que se ha mantenido de manera prácticamente continuada durante las últimas semanas. El incremento afecta directamente al coste de los desplazamientos por carretera y vuelve a situar el precio de los combustibles entre los principales gastos asociados a la movilidad.
El avance registrado durante esta semana consolida, además, unos niveles que no se observaban desde marzo. Nueve semanas consecutivas de aumentos reflejan una tendencia sostenida al alza, después de que el cambio fiscal aplicado a comienzos de julio marcara un punto de inflexión en la evolución de los precios.
El fin de la rebaja del IVA marca la evolución desde julio
Uno de los elementos clave para entender el incremento acumulado durante las últimas semanas es la finalización de la rebaja del IVA al 10% aplicada anteriormente a los carburantes. Desde que esta medida dejó de estar vigente a comienzos de julio, los precios han experimentado un aumento de hasta el 24%.
Esta evolución se produce en un periodo marcado por una elevada movilidad, especialmente durante los meses de verano, cuando aumentan los desplazamientos por carretera. El encarecimiento de los combustibles tiene así un impacto directo tanto sobre los viajes particulares como sobre aquellos sectores cuya actividad depende especialmente del transporte.
La continuidad de las subidas refuerza la atención sobre la evolución de los precios en las próximas semanas. Tras alcanzar máximos desde la tercera semana de marzo, el comportamiento de los carburantes será uno de los indicadores a seguir para determinar si la tendencia alcista continúa o comienza a moderarse.
Por el momento, los combustibles acumulan ya más de dos meses de incrementos semanales, situándose nuevamente en niveles elevados y ampliando el encarecimiento registrado desde el inicio de julio.


