El Ibex 35 afronta otra sesión de presión con los 20.000 puntos en juego

El Ibex 35 afronta otra sesión de presión con los 20.000 puntos en juego
El Ibex 35 afronta otra sesión de presión con los 20.000 puntos en juego

La Bolsa española afronta este miércoles 19 de agosto una nueva sesión marcada por la cautela, con el Ibex 35 intentando contener la corrección de las últimas jornadas después de cerrar el martes en 19.934,9 puntos, con un descenso del 0,24%. El selectivo vuelve así a situarse por debajo de la barrera psicológica de los 20.000 enteros, una referencia que ha ganado protagonismo después de los máximos alcanzados durante las primeras semanas de agosto.

Los primeros indicios antes de la apertura ya apuntaban a una jornada complicada. Los futuros del Ibex 35 retrocedían alrededor de un 0,3%, mientras las principales bolsas europeas también anticipaban descensos. Los futuros del Euro Stoxx 50, el FTSE británico y el DAX alemán cotizaban en negativo antes del toque de campana.

El mercado español llega además después de varias sesiones de pérdida de impulso. El Ibex cerró el 12 de agosto en 20.204,4 puntos, el día 13 en 20.168,6 y terminó la sesión de este martes 18 de agosto en 19.934,9 puntos. La dificultad para consolidarse por encima de los 20.000 puntos se ha convertido así en uno de los principales elementos a vigilar a corto plazo.

El petróleo y los bonos vuelven a marcar la jornada

Uno de los principales factores de presión continúa siendo el mercado energético. El Brent se movía esta mañana por encima de los 91 dólares por barril, prolongando su avance por cuarta jornada consecutiva ante la incertidumbre sobre el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz y el aumento de las tensiones en Oriente Próximo. El West Texas Intermediate también avanzaba y se situaba alrededor de los 85 dólares.

El encarecimiento del crudo vuelve a alimentar las preocupaciones sobre la inflación y puede tener efectos diferentes entre las empresas españolas. Las compañías relacionadas con la energía cuentan con un entorno más favorable por el incremento de los precios, mientras que sectores intensivos en combustible, como el transporte y especialmente las aerolíneas, pueden verse sometidos a una mayor presión.

El segundo gran foco se encuentra en la deuda soberana. Los rendimientos de los bonos a largo plazo se mantienen en niveles elevados a escala internacional. El bono estadounidense a largo plazo rondaba el 5,27% después de haber alcanzado el martes el 5,3371%, su nivel más alto en casi dos décadas. En Europa, las rentabilidades de la deuda alemana y francesa también han experimentado un fuerte repunte.

Esta situación resulta especialmente relevante para las bolsas porque unas rentabilidades más elevadas de los bonos aumentan el coste de financiación y hacen que la renta fija gane atractivo frente a determinados activos de riesgo.

Asia y la Reserva Federal aumentan la cautela

La sesión europea también recibe una referencia negativa desde Asia. El Nikkei japonés ha perdido más de un 3%, mientras que el Kospi surcoreano ha llegado a caer alrededor de un 6%, con una fuerte presión sobre las compañías relacionadas con los semiconductores. El índice de Shanghái también registró pérdidas superiores al 2%.

Wall Street dejó igualmente un cierre negativo el martes. El Dow Jones perdió un 0,22%, el S&P 500 retrocedió un 0,69% y el Nasdaq acusó especialmente la presión sobre la tecnología, en una jornada condicionada por la subida de los rendimientos de la deuda y el aumento de la aversión al riesgo.

La atención de los inversores se desplazará durante las próximas horas hacia Estados Unidos, donde se publicarán las actas de la última reunión de la Reserva Federal. El documento será analizado en busca de pistas sobre la valoración que hace el banco central estadounidense de la inflación y de la evolución futura de los tipos de interés.

En este escenario, el Ibex 35 afronta el miércoles con los 20.000 puntos como principal referencia, pero con varios elementos externos jugando en su contra: petróleo elevado, tensión geopolítica, rentabilidades de la deuda en niveles altos y debilidad en las bolsas internacionales. La evolución de estos factores determinará si la Bolsa española consigue estabilizarse después de las últimas correcciones o prolonga el alejamiento de los máximos registrados durante agosto.

Próxima

Entradas Relacionadas