
La Bolsa española ha comenzado la sesión de este martes 28 de julio de 2026 con avances, apoyada por el descenso del precio del petróleo y por la fortaleza mostrada por las plazas europeas. El Ibex 35 abrió con una subida cercana al 0,75%, alrededor de los 19.883 puntos, aunque moderó parte del impulso inicial durante los primeros minutos de negociación. A las 9.05 horas avanzaba un 0,58%, hasta los 19.856 puntos.
El selectivo español se mantiene así muy cerca de sus máximos históricos. El lunes cerró con una ganancia del 0,80%, en los 19.741,30 puntos, después de haber alcanzado durante la jornada un récord intradía de 19.913,9 puntos. El máximo histórico a cierre de sesión continúa situado en los 19.852,4 puntos registrados el pasado 3 de julio, una referencia que el índice llegó a superar durante la apertura de este martes.
La evolución inicial refleja la fortaleza relativa de la Bolsa española, que consigue conservar el tono positivo pese a las importantes pérdidas registradas en Asia. Las dudas sobre las elevadas inversiones en inteligencia artificial y el comportamiento de las compañías tecnológicas provocaron una caída cercana al 4% en el Nikkei japonés y un desplome superior al 10% en el Kospi surcoreano.
El petróleo vuelve a aliviar la presión sobre el mercado
Uno de los principales apoyos para las bolsas europeas es la nueva caída del precio del crudo. El barril de Brent se situaba durante la mañana por debajo de los 90 dólares, con un descenso superior al 2%, mientras que el petróleo West Texas estadounidense rondaba los 80 dólares.
La moderación del petróleo reduce temporalmente el temor a un nuevo repunte de la inflación y disminuye la presión sobre los bancos centrales. El movimiento se produce después de la interrupción de los ataques directos entre Estados Unidos e Irán y de los contactos diplomáticos mantenidos para rebajar la tensión, aunque todavía no existe un acuerdo definitivo que permita dar por terminado el conflicto.
En Europa, las principales plazas también abrieron con avances. El CAC 40 francés subía cerca de un 0,8%, el DAX alemán avanzaba alrededor del 0,3% y el Euro Stoxx 50 se anotaba aproximadamente un 0,4%. El comportamiento europeo contrasta con las previsiones más débiles para Wall Street, donde los futuros del Nasdaq anticipaban pérdidas cercanas al 1%.
Entre los valores españoles, Cellnex e Indra encabezaron inicialmente las subidas, con avances del 1,55% y del 1,28%, respectivamente. En el lado negativo se situaban Acciona, que retrocedía un 0,74%, y ACS, con una caída aproximada del 0,37%.
Los resultados y la Fed condicionarán la continuidad de las subidas
La temporada de presentación de resultados continúa ganando protagonismo. Merlin Properties comunicó un beneficio neto contable de 579 millones de euros durante el primer semestre, un 12,9% más, y elevó sus previsiones de beneficio operativo para el conjunto del ejercicio. El mercado también espera las cuentas de Grifols y, después del cierre de Wall Street, las de Ferrovial.
La agenda empresarial se intensificará durante los próximos días con los resultados de CaixaBank, ACS, Endesa, Aena, Telefónica, BBVA, Cellnex, Acciona, IAG y Amadeus, entre otras compañías. Esta concentración de publicaciones puede aumentar la volatilidad y determinar si el Ibex consolida definitivamente los máximos alcanzados.
En el ámbito económico, la Encuesta de Población Activa mostró que España creó 486.000 empleos durante el segundo trimestre y alcanzó un máximo de 22,7 millones de ocupados. La tasa de paro descendió hasta el 9,87%, un dato que refuerza la percepción de resistencia de la economía española.
Sin embargo, la principal referencia internacional será la decisión de la Reserva Federal prevista para este miércoles. Los inversores esperan que los tipos permanezcan sin cambios, aunque estarán atentos a cualquier señal sobre futuras modificaciones de la política monetaria.
La lectura de la apertura es positiva, pero prudente. El Ibex mantiene una clara fortaleza y vuelve a desafiar sus récords, aunque para confirmar una nueva fase alcista necesitaría cerrar con solidez por encima de los máximos anteriores. Una recuperación del petróleo, una decepción en los resultados empresariales o un mensaje más restrictivo de la Fed podrían favorecer una recogida de beneficios tras las últimas subidas.


