
Las vacaciones de verano supondrán este año un esfuerzo económico mayor para los hogares españoles. A las subidas registradas en los alojamientos turísticos y la restauración se suma el fuerte encarecimiento de los carburantes, especialmente del diésel, en plena temporada de desplazamientos por carretera.
El precio medio del gasóleo A se situó durante el último fin de semana de julio en 1,75 euros por litro, un 21,3% por encima del nivel registrado en las mismas fechas de 2025. La gasolina de 95 octanos alcanzó, por su parte, los 1,664 euros por litro, lo que representa un incremento interanual del 11,2%.
Estas cifras elevan de manera considerable el coste de llenar el depósito. Para un vehículo con una capacidad de 55 litros, un repostaje completo de gasolina cuesta aproximadamente 91,52 euros, unos 9,24 euros más que hace un año. En el caso del diésel, la factura asciende a 96,25 euros, lo que supone pagar 16,85 euros adicionales.
Más de 104 millones de desplazamientos este verano
El incremento de los carburantes coincide con uno de los momentos de mayor movilidad del año. La Dirección General de Tráfico prevé más de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido entre julio y agosto, un 3,7% más que durante el verano pasado. De esta cantidad, 49,7 millones se concentrarán en julio y otros 54,5 millones tendrán lugar en agosto.
La evolución de los precios en las gasolineras se produce después de los cambios aplicados por el Gobierno en las medidas fiscales destinadas a reducir la factura energética. Desde julio, el IVA de los carburantes ha regresado al tipo general del 21%, mientras que el Ejecutivo ha establecido una rebaja de 15 céntimos por litro en el Impuesto sobre Hidrocarburos.
El descuento se reducirá a 10 céntimos en agosto y a cinco céntimos en septiembre. Además, la normativa contempla la posibilidad de intensificar la rebaja si la inflación de la gasolina o el gasóleo supera en más de un 15% la registrada un año antes.
Las tensiones en Oriente Medio también han condicionado el mercado energético. El petróleo Brent llegó a superar los 100 dólares por barril durante los últimos días debido a los problemas de suministro y al conflicto entre Estados Unidos e Irán. No obstante, este lunes retrocedió hasta el entorno de los 90 dólares después de anunciarse una pausa temporal en los ataques, aunque la inestabilidad continúa condicionando las cotizaciones.
Alojamientos y restaurantes también suben de precio
El transporte no es el único gasto que presionará los presupuestos familiares. Los servicios de alojamiento, entre los que se encuentran hoteles y apartamentos turísticos, registraron en junio una subida interanual del 11,4%, de acuerdo con los datos del Índice de Precios de Consumo.
El indicador específico del sector hotelero refleja una evolución algo más moderada. Según el Instituto Nacional de Estadística, el Índice de Precios Hoteleros aumentó un 5,6% interanual en junio, mientras que la tarifa media por habitación ocupada alcanzó los 137,11 euros, un 5,8% más.
Por su parte, los precios de restaurantes, cafeterías y establecimientos similares avanzaron un 4,5% respecto al año anterior. El incremento se sitúa por encima de la tasa general de inflación, que cerró junio en el 3,2%. Los restaurantes y servicios de alojamiento también aumentaron un 0,7% respecto a mayo, principalmente por el encarecimiento de las estancias.
La combinación de combustibles más caros, tarifas hoteleras al alza y mayores precios en restauración eleva el coste de las vacaciones y obliga a muchas familias a ajustar la duración de los viajes, anticipar las reservas o buscar alternativas más económicas para controlar el gasto estival.


