La bolsa europea afronta el viernes con cautela por el petróleo y los nuevos aranceles

La bolsa europea afronta el viernes con cautela por el petróleo y los nuevos aranceles
La bolsa europea afronta el viernes con cautela por el petróleo y los nuevos aranceles

Las bolsas europeas cotizan con cautela este viernes 24 de julio de 2026, condicionadas por la escalada de las tensiones en Oriente Próximo, el encarecimiento de la energía y las nuevas medidas comerciales anunciadas por Estados Unidos. Los inversores también evalúan el mensaje del Banco Central Europeo y una intensa temporada de resultados empresariales.

Los principales índices han comenzado la sesión con movimientos contenidos y predominio de los descensos. El DAX alemán, el CAC 40 francés y el FTSE 100 británico registraban retrocesos moderados durante los primeros compases, mientras el Euro Stoxx 50 se mantenía cerca de los 6.200 puntos. Los futuros del Stoxx 600 también se movían alrededor de los 638 puntos, después de abrir en 639,8.

El tono prudente llega después de una jornada negativa en Europa. El Stoxx 600 cayó el jueves un 1,3%, hasta los 638,5 puntos, lastrado por el sector tecnológico, los resultados empresariales y el repunte del petróleo. Las acciones de STMicroelectronics se desplomaron un 17,7%, mientras que el sector de alimentación y bebidas también sufrió importantes pérdidas.

El petróleo reactiva el temor a la inflación

El Brent superó los 100 dólares por barril durante la jornada del jueves, impulsado por los ataques contra petroleros saudíes en el mar Rojo y el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Este viernes el crudo moderaba parte de la subida y cotizaba cerca de los 99 dólares, aunque acumula un avance aproximado del 38% durante julio.

El aumento de los costes energéticos ha devuelto al mercado el temor a que la inflación permanezca elevada durante más tiempo. Este escenario podría reducir el margen de actuación de los bancos centrales y obligarlos a mantener una política monetaria restrictiva, con consecuencias sobre el consumo, la financiación empresarial y las valoraciones bursátiles.

El Banco Central Europeo mantuvo los tipos de interés en el 2,25% en su reunión del jueves, pero reconoció que el impacto inflacionista del encarecimiento energético todavía no se ha trasladado completamente a la economía. Los operadores han reforzado sus apuestas por una nueva subida de tipos durante los próximos meses, aunque la decisión dependerá de la evolución del petróleo y de los datos de inflación.

A la incertidumbre monetaria se añade el anuncio de nuevos aranceles estadounidenses de entre el 10% y el 12,5% sobre importaciones procedentes de 60 socios comerciales. Las medidas afectan a países como China, Japón, India y Reino Unido, y han reactivado las dudas sobre el comercio internacional y el crecimiento económico.

La tecnología mantiene la presión sobre los mercados

El comportamiento negativo de Wall Street también pesa sobre la renta variable europea. El Nasdaq perdió un 2,15% en la sesión anterior, el S&P 500 cayó un 1,21% y el Dow Jones retrocedió un 0,97%. Alphabet se dejó alrededor de un 7%, mientras que Tesla cayó cerca de un 15%, después de que sus resultados reavivaran las dudas sobre el elevado gasto relacionado con la inteligencia artificial.

Las pérdidas se extendieron durante la madrugada a Asia. El Nikkei japonés cayó cerca de un 3% y el Kospi surcoreano perdió alrededor de un 5,8%, afectado por las ventas en empresas tecnológicas y fabricantes de semiconductores.

Pese al aumento de la volatilidad, la temporada de resultados mantiene algunos apoyos para la bolsa europea. Las previsiones apuntan a que los beneficios de las compañías del Stoxx 600 podrían crecer un 17,3% durante el segundo trimestre, aunque una parte importante de este avance procede del sector energético. Sin esta industria, el crecimiento estimado se reduciría al 7,2%.

La evolución de la sesión dependerá principalmente del precio del petróleo, de los movimientos de la deuda soberana y de la reacción de los inversores a los resultados empresariales. La renta variable europea continúa apoyada por el crecimiento de los beneficios, pero el aumento de los riesgos geopolíticos, comerciales y monetarios limita la capacidad de los índices para recuperar con claridad el terreno perdido.

Próxima

Entradas Relacionadas