
Las bolsas estadounidenses comenzaron la sesión de este lunes 13 de julio con un comportamiento desigual, condicionadas por el nuevo aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, la subida del petróleo y una fuerte corrección de los valores vinculados a los semiconductores y la inteligencia artificial. Mientras el Dow Jones logró mantenerse en terreno positivo, el S&P 500 y, especialmente, el Nasdaq registraron descensos durante los primeros compases de la jornada.
En la apertura, el Dow Jones Industrial Average avanzó un 0,08%, hasta los 52.676,53 puntos. Por el contrario, el S&P 500 retrocedió un 0,37%, hasta los 7.547,53 enteros, mientras que el Nasdaq Composite perdió un 0,74%, situándose en 26.088,31 puntos.
El petróleo vuelve a elevar la preocupación por la inflación
El mercado reaccionó con cautela a los nuevos enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán y a las dudas sobre la seguridad del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para las exportaciones internacionales de crudo.
El precio del Brent llegó a subir cerca de un 5% durante la mañana, aunque posteriormente moderó el avance. La referencia europea se mantenía alrededor de los 78 dólares por barril, mientras el petróleo estadounidense también registraba incrementos superiores al 3%.
El encarecimiento de la energía favoreció a las compañías petroleras. Poco después de la apertura, ExxonMobil ganaba alrededor de un 3,3%, mientras que Chevron avanzaba cerca de un 2,7%.
Sin embargo, la subida del crudo también reactivó el temor a que las presiones inflacionistas se prolonguen y obliguen a la Reserva Federal a mantener una política monetaria restrictiva. El rendimiento del bono estadounidense a diez años ascendió hasta aproximadamente el 4,59%, su nivel más elevado en casi dos meses.
Fuerte castigo a los valores tecnológicos
Las empresas de semiconductores protagonizaron las principales caídas. Micron Technology cedía más de un 6%, Western Digital perdía alrededor de un 7,5% y SanDisk se desplomaba más de un 10%. Nvidia también retrocedía cerca de un 1,5%.
La corrección llega después de varias semanas de fuertes avances en los valores relacionados con la inteligencia artificial. A las dudas sobre sus elevadas valoraciones se sumó el desplome de los fabricantes asiáticos de memorias, con fuertes descensos en SK Hynix y Samsung Electronics durante la sesión de Corea del Sur.
Wall Street afronta, además, una semana marcada por el inicio de la temporada de resultados. Las grandes entidades financieras estadounidenses comenzarán a publicar sus cuentas trimestrales, mientras el mercado espera un crecimiento interanual cercano al 24% en los beneficios de las empresas del S&P 500.
La atención también estará centrada en los próximos datos de inflación y en la comparecencia del presidente de la Reserva Federal ante el Congreso. Hasta conocer estas referencias, la evolución del petróleo, los rendimientos de la deuda y el comportamiento de las tecnológicas probablemente seguirán determinando el rumbo de las bolsas estadounidenses.


