
La Bolsa española afronta este viernes una sesión marcada por la cautela, después de que la renovada presión sobre las grandes compañías tecnológicas haya devuelto las pérdidas a los principales mercados internacionales. El Ibex 35 partirá desde los 19.513,6 puntos, nivel alcanzado al cierre del jueves tras subir un 0,64% y recuperar la cota de los 19.500 enteros.
La negociación al contado comenzará a las 9.00 horas, pero el tono de los mercados asiáticos y de los futuros europeos anticipa una apertura en negativo. La debilidad vuelve a concentrarse en el sector tecnológico, donde las dudas sobre el retorno de las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial han reactivado las ventas entre los inversores.
El principal foco de preocupación se sitúa en Estados Unidos y Asia. Apple registró una caída superior al 6% después de anunciar subidas de precios en algunos productos, una decisión relacionada con el encarecimiento y la escasez de determinados componentes de memoria. A ello se ha unido la incertidumbre sobre el calendario de la eventual salida a bolsa de OpenAI, que ha castigado a compañías con elevada exposición al sector, como SoftBank.
El impacto ha sido especialmente visible en Corea del Sur, donde el Kospi sufrió fuertes descensos que obligaron a interrumpir temporalmente la negociación. La corrección asiática ha trasladado prudencia a Europa, donde los inversores siguen evaluando si las valoraciones de algunas empresas tecnológicas reflejan expectativas demasiado exigentes sobre el crecimiento futuro de la inteligencia artificial.
En este contexto, el comportamiento del Ibex 35 dependerá de la capacidad de los valores financieros, energéticos y defensivos para contener el deterioro del sentimiento inversor. La composición del selectivo español, menos expuesta a las grandes tecnológicas que otros índices internacionales, puede reducir parte del impacto directo de las ventas, aunque no evita que el mercado nacional quede condicionado por la evolución de Wall Street y del resto de plazas europeas.
La jornada llega después de un jueves favorable para la renta variable española. El selectivo avanzó apoyado por el rebote internacional de los valores tecnológicos y cerró con una revalorización acumulada del 12,74% en lo que va de 2026. El índice llegó incluso a moverse por encima de los 19.500 puntos durante la sesión, una zona que vuelve a ganar importancia como referencia técnica y psicológica para los inversores.
También seguirá siendo relevante la evolución del petróleo. El barril de Brent continúa alejándose de los máximos recientes y se mantiene por debajo de los 74 dólares, un movimiento que alivia parte de la presión sobre la inflación y los costes energéticos, pero que puede limitar el comportamiento de las compañías más vinculadas al crudo.
Con este escenario, la Bolsa española encara una última sesión semanal marcada por la volatilidad. El reto para el Ibex será sostener el nivel de los 19.500 puntos y evitar que el ajuste global de las tecnológicas termine provocando una recogida de beneficios más intensa.

