
El Ibex 35 ha iniciado la sesión de este martes con una caída del 0,27%, hasta situarse en los 19.489,7 puntos, después de haber superado en la jornada anterior por primera vez la cota de los 19.500 enteros. El selectivo español recoge así parte de los beneficios acumulados en las últimas jornadas, en un contexto de mayor prudencia en los mercados internacionales.
La apertura ha estado condicionada por el tono negativo de las bolsas asiáticas y por el cierre desigual de Wall Street el lunes. Los descensos de las grandes compañías tecnológicas estadounidenses volvieron a presionar sobre los índices, mientras el mercado mantiene la atención sobre la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y sobre las expectativas de tipos de interés en la primera economía mundial.
En los primeros compases de la negociación, Acerinox se situaba entre los valores más castigados del Ibex 35, con una caída del 2,76%, seguida de Sacyr, que retrocedía un 2,51%. El ajuste alcanzaba también a varios grupos cíclicos y vinculados a infraestructuras, después de las subidas registradas durante las últimas sesiones.
Por el contrario, Repsol avanzaba un 0,46%, pese al descenso del precio del crudo, mientras que Iberdrola subía un 0,38%. La evolución de ambos valores contribuía a suavizar la presión bajista sobre el selectivo, que mantenía una corrección limitada tras el récord alcanzado al cierre del lunes.
El comportamiento de la Bolsa española se producía en paralelo a las caídas del resto de plazas europeas. El DAX alemán cedía un 1,22% en la apertura, el EuroStoxx 50 bajaba un 1,05%, el CAC 40 francés retrocedía un 0,87% y el FTSE 100 británico se dejaba un 0,59%. La jornada comenzaba así con un movimiento de ajuste generalizado después de los avances de la víspera.
El mercado también seguía de cerca la evolución del petróleo. El barril de Brent caía un 1,25%, hasta los 76,53 dólares, ante las expectativas de que se consoliden los avances en las conversaciones entre Washington y Teherán y se normalicen los flujos de crudo a través del estrecho de Ormuz. La bajada del petróleo reduce parte de la presión sobre la inflación, aunque también refleja la cautela de los inversores ante la evolución de la demanda global.
La atención de los operadores se dirige ahora a los datos macroeconómicos previstos para los próximos días. Este martes se conocerán referencias adelantadas de actividad en Europa y Estados Unidos, mientras que el jueves se publicará el índice de gasto en consumo personal estadounidense, uno de los indicadores de inflación más seguidos por la Reserva Federal.
El Ibex 35 afronta la sesión después de una racha alcista que le ha llevado a situarse en máximos históricos. La caída inicial no altera, por el momento, la fortaleza mostrada por el índice durante junio, aunque evidencia que los inversores optan por reducir exposición tras las últimas subidas y ante un escenario internacional todavía marcado por la incertidumbre geopolítica y monetaria.


