Wall Street cierra con signo mixto: el Dow avanza mientras la tecnología arrastra al Nasdaq

Wall Street cierra con signo mixto: el Dow avanza mientras la tecnología arrastra al Nasdaq

Wall Street cerró este lunes 22 de junio con un comportamiento desigual, marcado por la caída de las grandes tecnológicas y por la mejora de los valores industriales, financieros y de pequeña capitalización. El Dow Jones terminó la sesión con una subida del 0,3%, hasta los 51.712,71 puntos, mientras que el S&P 500 cedió un 0,4%, hasta los 7.472,79 enteros. El Nasdaq Composite, más expuesto a la evolución de las compañías tecnológicas, sufrió el mayor ajuste y retrocedió un 1,3%, hasta los 26.166,60 puntos.

La sesión devolvió a los inversores a un escenario de cautela después del parón bursátil del viernes por la celebración de Juneteenth. La atención se concentró en las grandes empresas vinculadas a la inteligencia artificial y a la economía digital, cuyos descensos condicionaron el comportamiento de los índices. Alphabet protagonizó una de las caídas más relevantes, con un retroceso del 5,5%, mientras que Meta, Amazon y Microsoft también terminaron la jornada en negativo. El ajuste reflejó las dudas crecientes sobre el elevado gasto que están realizando las grandes tecnológicas para ampliar sus infraestructuras de inteligencia artificial y centros de datos.

El mal comportamiento de estos gigantes lastró especialmente al sector de servicios de comunicación, que registró una caída cercana al 4%. También continuó la presión sobre SpaceX, que encadenó su tercera jornada consecutiva de descensos y perdió más del 10% tras comunicar su primera emisión de deuda. En contraste, la sesión dejó una mayor fortaleza en sectores ligados a la economía tradicional: las financieras avanzaron un 0,7% y las industriales un 0,8%, apoyando la resistencia del Dow Jones frente al deterioro del Nasdaq.

Otro de los elementos determinantes fue la evolución del petróleo. El Brent bajó un 3,38%, hasta los 77,90 dólares por barril, después de que Estados Unidos e Irán informaran de progresos en sus conversaciones y acordaran una hoja de ruta para tratar de alcanzar un pacto definitivo en un plazo de 60 días. La relajación de los temores sobre el suministro energético redujo la prima de riesgo incorporada al crudo y alivió parte de la tensión que había condicionado a los mercados internacionales en las últimas semanas.

No obstante, la bajada del petróleo no fue suficiente para impulsar de forma generalizada a la renta variable estadounidense. Los inversores siguen pendientes de la política monetaria de la Reserva Federal, después de que el organismo mantuviera los tipos de interés, pero dejara abierta la puerta a nuevas subidas si la inflación continúa por encima de su objetivo. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años se elevó hasta el 4,509%, una subida que aumenta la presión sobre las valoraciones bursátiles, especialmente en las compañías tecnológicas con expectativas de crecimiento más elevadas.

El mercado afronta ahora una semana relevante para calibrar la evolución de la inflación y la fortaleza del ciclo tecnológico. El jueves se conocerá el índice de gasto en consumo personal, la referencia de inflación preferida por la Reserva Federal, mientras que los resultados de Micron Technology servirán como nueva prueba para medir la confianza del mercado en la expansión de la inteligencia artificial.

Próxima

Entradas Relacionadas