
Las bolsas estadounidenses registraron este jueves 18 de junio una sesión de recuperación, apoyadas en el buen tono del sector tecnológico y en el repunte de los fabricantes de semiconductores. Wall Street logró sobreponerse a las dudas generadas por el tono restrictivo de la Reserva Federal y encontró respaldo en la caída del precio del petróleo, que alivió parcialmente los temores inflacionistas. Según los datos de mercado publicados durante la jornada, el Dow Jones avanzaba alrededor de un 0,5%, mientras que el S&P 500 subía cerca de un 1% y el Nasdaq progresaba en torno al 1,3%.
El movimiento llegó después de una sesión previa marcada por la cautela de los inversores ante la posibilidad de que la Fed mantenga una política monetaria más dura durante más tiempo. El mercado había reaccionado con preocupación a las señales de firmeza contra la inflación, pero este jueves el ánimo mejoró gracias a la moderación del crudo y a las expectativas de que una menor presión energética pueda reducir parte de los riesgos sobre los precios.
Los semiconductores lideran las compras
El gran protagonista de la jornada fue el sector de los chips. Intel se disparó después de conocerse una colaboración con Apple para diseñar y fabricar semiconductores en Estados Unidos, lo que reforzó el optimismo sobre la producción tecnológica nacional. La subida de Intel arrastró al alza a otros valores del sector, entre ellos Nvidia, Micron y Marvell Technology. El índice de semiconductores de Filadelfia llegó a avanzar con fuerza, reflejando el apetito de los inversores por las compañías vinculadas a inteligencia artificial, centros de datos y hardware avanzado.
La reacción del mercado confirma que los semiconductores siguen siendo uno de los grandes motores de Wall Street. La demanda de chips para inteligencia artificial, almacenamiento, servidores y dispositivos electrónicos continúa marcando la evolución de buena parte de las compañías tecnológicas. Además, las palabras de Apple sobre posibles subidas de precios para compensar el encarecimiento de memorias y componentes reforzaron el interés en fabricantes vinculados a esta cadena de suministro.
Accenture presiona al software
No todo el sector tecnológico acompañó el rebote. Accenture sufrió una fuerte caída después de recortar sus previsiones financieras, lo que afectó al sentimiento sobre algunas compañías de servicios tecnológicos y software. La debilidad del valor contrastó con el buen comportamiento de los fabricantes de chips y mostró que los inversores siguen diferenciando entre negocios ligados al auge de la inteligencia artificial y compañías más expuestas a servicios corporativos tradicionales.
También destacó la volatilidad en otros nombres del mercado. SpaceX prolongó sus descensos tras su reciente debut bursátil, mientras que Smith & Wesson registró fuertes avances apoyada en el crecimiento de sus ingresos. Estos movimientos reflejaron una sesión con tono positivo general, pero con fuertes diferencias por sectores y resultados empresariales.
La Fed sigue condicionando el mercado
Pese al rebote, la política monetaria continúa siendo el principal factor de fondo para los inversores. La Fed mantiene el foco en la inflación y el mercado sigue ajustando sus expectativas sobre los próximos movimientos de tipos. La posibilidad de nuevas subidas o de una pausa prolongada limita el entusiasmo de los compradores, especialmente en los valores más sensibles al coste de financiación.
La jornada dejó así una lectura mixta pero favorable para Wall Street. El retroceso del petróleo, el impulso de los chips y la fortaleza del Nasdaq permitieron recuperar parte del terreno perdido, aunque la cautela no desaparece. Los inversores seguirán pendientes de la evolución de la inflación, los mensajes de la Reserva Federal y los resultados empresariales para confirmar si el rebote tecnológico puede sostenerse en las próximas sesiones.


