
Las bolsas estadounidenses operan con avances moderados este jueves 11 de junio de 2026, impulsadas por el rebote de las compañías tecnológicas y de semiconductores. La cautela, sin embargo, continúa dominando una sesión condicionada por la inflación, la política monetaria y las tensiones en Oriente Medio.
Wall Street busca estabilizarse después de las fuertes pérdidas registradas en la jornada anterior. Durante la sesión de este jueves, el Dow Jones avanzaba alrededor de un 0,54%, mientras que el S&P 500 ganaba un 0,26% y el Nasdaq Composite progresaba cerca de un 0,41%. Los movimientos corresponden a datos intradía y pueden variar antes del cierre del mercado.
La recuperación está liderada principalmente por el sector tecnológico, uno de los más castigados durante las últimas sesiones. Las acciones de Intel subían aproximadamente un 6%, Micron Technology avanzaba más de un 3% y Nvidia recuperaba cerca de un 0,5%. El índice de semiconductores de Filadelfia, una referencia para medir el comportamiento de los fabricantes de chips, registraba un incremento cercano al 3,5%.
El repunte supone, por ahora, una reacción técnica después de dos jornadas de ventas intensas. El miércoles 10 de junio, el S&P 500 cayó un 1,6%, el Dow Jones perdió un 1,9% —más de 950 puntos— y el Nasdaq retrocedió un 2%. La corrección estuvo concentrada en las empresas vinculadas con la inteligencia artificial, cuyas valoraciones habían alcanzado niveles elevados tras meses de fuertes subidas.
A pesar del rebote bursátil, el panorama macroeconómico continúa generando inquietud. El índice de precios al productor de Estados Unidos aumentó un 1,1% mensual en mayo y acumuló un alza interanual del 6,5%. Los precios de los bienes crecieron un 2,8%, debido en buena medida al encarecimiento de la energía, mientras que los servicios avanzaron un 0,3%. Estas cifras refuerzan la percepción de que las presiones inflacionarias siguen siendo persistentes.
El mercado laboral también ofreció señales de cierta moderación. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo alcanzaron las 229.000 durante la semana terminada el 6 de junio, 4.000 más que en el periodo anterior. Aunque el nivel sigue siendo compatible con un mercado laboral relativamente sólido, su aumento aporta un nuevo elemento al debate sobre el rumbo de la economía estadounidense.
En el plano empresarial, Oracle caía alrededor de un 10% después de comunicar mayores costes relacionados con la expansión de sus centros de datos. La reacción refleja la creciente atención de los inversores sobre el volumen de gasto necesario para sostener el desarrollo de la inteligencia artificial y sobre el plazo requerido para transformar esas inversiones en beneficios.
La tensión geopolítica sigue actuando como factor de riesgo. Los mercados permanecen atentos a la evolución del conflicto con Irán y a su posible impacto sobre el petróleo y la inflación. En este contexto, la subida de Wall Street representa más una pausa en la reciente corrección que una recuperación plenamente consolidada. El comportamiento final dependerá de la evolución de los rendimientos de la deuda, los precios energéticos y las expectativas ante las próximas decisiones de la Reserva Federal.


