La Bolsa europea cierra a la baja presionada por la tecnología, el petróleo y las expectativas de tipos

La Bolsa europea cierra a la baja presionada por la tecnología, el petróleo y las expectativas de tipos
La Bolsa europea cierra a la baja presionada por la tecnología, el petróleo y las expectativas de tipos

Las Bolsas europeas cerraron este viernes con tono mayoritariamente negativo, en una sesión marcada por la pérdida de impulso del sector tecnológico, el repunte de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el temor a un giro más restrictivo de los bancos centrales. El índice paneuropeo STOXX 600 retrocedió un 0,3%, hasta los 622,66 puntos, y cerró la semana con una caída acumulada del 0,5%.

El mercado europeo se movió bajo una presión doble. Por un lado, el encarecimiento de la energía volvió a situarse en el centro del análisis de los inversores, después de que las expectativas de una salida diplomática entre Estados Unidos e Irán se enfriaran. Aunque el Brent cedió en la sesión, se mantuvo cerca de los 93 dólares por barril, un nivel que mantiene viva la preocupación por el impacto del crudo sobre la inflación de la zona euro.

Por otro lado, los datos de empleo en Estados Unidos fueron más sólidos de lo previsto, lo que reforzó la idea de que la Reserva Federal podría verse obligada a mantener una postura más dura frente a la inflación. Esa lectura elevó la rentabilidad de la deuda estadounidense y golpeó especialmente a los valores de crecimiento, con una caída destacada en Wall Street que terminó contagiando a Europa.

El principal foco de debilidad estuvo en la tecnología. El sector tecnológico europeo cayó un 2,9%, tras haber acumulado una subida cercana al 30% en los dos últimos meses. El ajuste se produjo después de unos resultados decepcionantes de Broadcom en Estados Unidos y afectó a fabricantes europeos de semiconductores y equipamiento vinculado a inteligencia artificial, como Infineon, Aixtron, Legrand y Schneider Electric.

En las principales plazas del continente, el comportamiento fue desigual. Según datos de mercado recogidos al cierre europeo, el DAX alemán y el Euro Stoxx 50 registraron recortes cercanos al 0,7%, el CAC 40 francés cedió alrededor de un 0,3% y el FTSE británico terminó prácticamente plano. La excepción fue el Ibex 35, que logró cerrar con una subida del 0,38%, apoyado por Inditex, que avanzó un 1,74% tras sus resultados trimestrales.

El contexto monetario añadió presión. El Banco Central Europeo afronta su reunión de la próxima semana con el mercado descontando una subida de tipos de 25 puntos básicos. La inflación de la zona euro repuntó al 3,2% en mayo, mientras los analistas esperan que el BCE revise al alza sus previsiones de precios y a la baja las de crecimiento.

La sesión dejó así una lectura clara: Europa entra en una fase de mayor selectividad bursátil. La tecnología, que había actuado como motor del mercado, empieza a mostrar síntomas de agotamiento, mientras sectores más defensivos y compañías con resultados sólidos ganan protagonismo. Sin embargo, la combinación de petróleo caro, incertidumbre geopolítica y expectativas de tipos más altos limita el margen para una recuperación sostenida en el corto plazo.

Próxima

Entradas Relacionadas