El Ibex 35 se queda sin impulso pese al tirón de Inditex y la mejora del tono tecnológico global

La Bolsa española cerró este miércoles con un tono contenido, en una sesión en la que el Ibex 35 frenó su avance pese al fuerte respaldo recibido por Inditex, el valor de mayor peso del selectivo. El índice español se movió en un entorno de cautela compartido por las principales plazas europeas, condicionado por el repunte del petróleo, la tensión geopolítica en Oriente Medio y las dudas sobre la próxima decisión del Banco Central Europeo.

El selectivo español había arrancado la jornada con una subida moderada del 0,22%, hasta los 18.312,6 puntos, impulsado principalmente por Inditex, que llegó a avanzar más de un 4% tras presentar resultados trimestrales. Sin embargo, ese empuje no fue suficiente para consolidar una subida clara del índice, que terminó prácticamente plano, según el seguimiento de mercado publicado por Cinco Días.

La protagonista de la sesión fue Inditex, cuyas acciones reaccionaron al alza después de que el grupo textil presentara unas cuentas consideradas “sólidas” por los analistas. La compañía informó de una evolución favorable en su primer trimestre fiscal, correspondiente al periodo febrero-abril, y comunicó que las ventas desde el 1 de mayo crecieron un 11,5%, un dato que el mercado interpretó como señal de fortaleza de cara al inicio de la campaña de verano.

El buen comportamiento de la matriz de Zara permitió contener la presión sobre el Ibex, pero no neutralizó por completo el clima de prudencia. En el lado negativo destacaron valores como ACS y Banco Santander en los primeros compases de la sesión, mientras que otros títulos vinculados a energía, infraestructuras y consumo se movieron con mayor debilidad ante el aumento de la aversión al riesgo.

El contexto internacional volvió a pesar sobre los inversores. El precio del Brent superó los 98 dólares por barril tras el deterioro de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y nuevos ataques en la región del golfo Pérsico. Esta subida del crudo reactivó los temores a un repunte de la inflación, especialmente en Europa, más expuesta al impacto energético que Estados Unidos.

A esa tensión se suman las expectativas en torno al Banco Central Europeo, cuya próxima reunión se ha convertido en uno de los focos del mercado. Diversos gestores descuentan que la persistencia de la inflación y el encarecimiento de la energía podrían forzar una subida de tipos en junio, pese al riesgo de enfriar la actividad económica.

La sesión española contrastó con el optimismo que siguió dominando en algunos segmentos globales ligados a la inteligencia artificial. Mientras el índice mundial MSCI All Country World alcanzaba nuevos máximos, el Ibex mostró una evolución más defensiva, reflejo de su composición sectorial: bancos, energéticas, infraestructuras y consumo tienen más peso que los grandes nombres tecnológicos que impulsan a Wall Street y parte de Asia.

Próxima

Entradas Relacionadas