
Las principales bolsas asiáticas cerraron la sesión de este martes con tono desigual, en una jornada marcada por el renovado apetito por los valores vinculados a la inteligencia artificial, la cautela geopolítica en Oriente Medio y la presión sobre el yen japonés. El mercado regional mostró una clara divergencia: Hong Kong y China continental avanzaron con fuerza, mientras Japón retrocedió tras los máximos recientes.
El Hang Seng de Hong Kong fue el índice más destacado de la sesión, con una subida del 2,52%, hasta los 26.038,32 puntos, según datos de LSEG recogidos por Reuters. El movimiento se apoyó en la recuperación de los grandes valores tecnológicos chinos y en una mejora del sentimiento inversor hacia los activos de crecimiento. El índice Hang Seng China Enterprises también avanzó con fuerza, un 3%, lo que confirma que el rebote no se limitó a unos pocos nombres del mercado hongkonés.
En China continental, el Shanghai Composite ganó un 0,43%, hasta los 4.075 puntos, mientras que el Shenzhen Component subió un 1,63%, favorecidos por el impulso de compañías ligadas a semiconductores, robótica e inteligencia artificial. Entre los valores señalados por Trading Economics figuran Cambricon Technologies, Hygon Information Technology y Eoptolink Technology, que lideraron las compras en un contexto de mayor entusiasmo por el papel de China en la nueva fase de desarrollo tecnológico.
La sesión asiática estuvo condicionada por un clima global favorable a la renta variable. Reuters informó de que las bolsas mundiales avanzaban este martes gracias al optimismo en torno a la inteligencia artificial, después de que Anthropic presentara de forma confidencial documentación para salir a bolsa en Estados Unidos. A ello se sumó el interés del mercado por los planes de Alphabet para financiar su expansión en infraestructura de IA, un factor que reforzó la narrativa de inversión en tecnología.
El contrapunto llegó desde Japón. El Nikkei 225 cayó un 0,30%, hasta los 66.734,24 puntos, después de haber superado el lunes la barrera de los 67.000 puntos por primera vez. La toma de beneficios se produjo tras una subida muy concentrada en valores tecnológicos y especialmente en SoftBank, que había liderado el avance previo con una fuerte revalorización vinculada a sus planes de inversión en IA.
El mercado japonés también sigue pendiente del yen, que se mantiene cerca de niveles sensibles frente al dólar. Las autoridades niponas reiteraron su disposición a actuar frente a movimientos especulativos, aunque sin elevar el tono de sus advertencias. Esta debilidad cambiaria favorece a los exportadores, pero también alimenta dudas sobre inflación importada y futuras decisiones del Banco de Japón.
En Corea del Sur, el KOSPI cerró con un avance moderado del 0,15%, tras fuertes subidas recientes. El mercado surcoreano continúa siendo uno de los grandes beneficiarios regionales del auge de la IA, con Samsung Electronics y SK Hynix como protagonistas por la elevada demanda de chips de memoria. Reuters señaló que Corea del Sur ha superado a India en capitalización bursátil, precisamente por el peso de sus compañías de semiconductores en la actual rotación global hacia la inteligencia artificial.
En conjunto, la jornada dejó una lectura clara: Asia no se movió en bloque, sino en función de la exposición de cada mercado a la tecnología, la IA y los semiconductores. La subida de Hong Kong y China refleja un renovado interés por activos castigados, mientras que la caída de Tokio apunta más a una pausa técnica tras máximos históricos que a un cambio de tendencia de fondo. La cautela, sin embargo, sigue presente por la incertidumbre geopolítica y por el efecto que los precios de la energía y las divisas puedan tener sobre bancos centrales y beneficios empresariales.

