La bolsa asiática cierra con tono mixto: Japón avanza y China retrocede en una sesión marcada por el petróleo y la inflación de EE.UU.

La bolsa asiática cierra con tono mixto: Japón avanza y China retrocede en una sesión marcada por el petróleo y la inflación de EE.UU.

La renta variable asiática cerró este martes 12 de mayo con un comportamiento desigual, en una jornada en la que el mercado combinó cautela macroeconómica y tensión geopolítica. Japón logró desmarcarse con avances moderados, mientras Hong Kong y Shanghái terminaron en terreno negativo, reflejando un clima de mayor selectividad entre los inversores. El Nikkei 225 subió un 0,52% y cerró en 62.742,57 puntos; en contraste, el Hang Seng de Hong Kong bajó un 0,22%, hasta 26.347,91, y el índice compuesto de Shanghái cedió un 0,25%, hasta 4.214,49.

La sesión asiática estuvo condicionada por un factor externo claro: el nuevo repunte del crudo. La incertidumbre sobre la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, junto con el bloqueo de expectativas sobre una normalización rápida del tránsito por el estrecho de Ormuz, elevó la presión sobre los mercados. Reuters señaló que el crudo estadounidense llegó a subir un 4,19%, hasta 102,18 dólares por barril, mientras el Brent avanzó hasta 108,25 dólares. Ese encarecimiento de la energía reactivó el temor a una inflación más persistente y frenó el apetito por el riesgo en buena parte de las plazas bursátiles.

En ese contexto, Japón volvió a mostrar una resistencia relativa mayor que el resto de la región. El mercado de Tokio encontró apoyo en la expectativa de que las autoridades sigan vigilando muy de cerca la volatilidad del yen. Este martes, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó tras reunirse con el Gobierno japonés que Washington y Tokio coinciden en que una volatilidad excesiva en el mercado cambiario es indeseable. La declaración fue interpretada como un respaldo indirecto a la línea de intervención que Japón ya activó en mayo para sostener su divisa.

La fortaleza relativa de Tokio también debe leerse en perspectiva. El Nikkei llega después de varias sesiones de fuerte impulso, apoyado en resultados corporativos sólidos y en el arrastre que todavía conserva el ciclo tecnológico. Sin embargo, ese liderazgo empieza a mostrar señales de agotamiento parcial. A escala global, la corrección de los valores vinculados a semiconductores y tecnología enfrió el entusiasmo de las últimas semanas, y eso se dejó sentir con especial claridad en Corea del Sur, donde el Kospi retrocedió un 2,3%, arrastrado por una toma de beneficios en el segmento tecnológico.

China continental y Hong Kong, por su parte, volvieron a reflejar una narrativa más prudente. Aunque las caídas fueron contenidas, el signo negativo mostró que el mercado regional está operando bajo una lógica defensiva: petróleo al alza, dólar fortalecido y mayores dudas sobre el margen de maniobra de los bancos centrales. A ello se sumó el dato de inflación de Estados Unidos, que registró en abril su mayor aumento anual en casi tres años, reforzando la idea de que la Reserva Federal podría mantener los tipos altos durante más tiempo.

El balance de la jornada deja una señal clara: Asia no se movió hoy por un único catalizador, sino por la superposición de varios frentes de riesgo. Japón conservó tracción, pero el resto de la región mostró que el mercado sigue muy expuesto al precio de la energía, a la evolución del dólar y a cualquier cambio en el tono de la política monetaria estadounidense. En un escenario así, la sesión asiática volvió a funcionar como termómetro de una tensión global que todavía está lejos de disiparse.

Próxima

Entradas Relacionadas