
La Bolsa española vive una jornada marcada por la volatilidad, en la que el IBEX 35 ha conseguido girar al alza tras un inicio incierto. El selectivo español cotiza ligeramente en positivo, por encima de los 17.600 puntos, impulsado por la moderación en el precio del crudo, que vuelve a condicionar el pulso de los mercados.
El petróleo marca el ritmo del mercado
El principal factor de la sesión ha sido el comportamiento del barril de Brent, que tras dispararse hasta los 125 dólares, ha corregido con fuerza hasta los 116 dólares. Este giro ha aliviado la presión sobre las Bolsas, en un contexto de elevada tensión geopolítica por el conflicto en Oriente Medio.
El mercado reacciona así a las expectativas de una posible desescalada en el Estrecho de Ormuz, clave para el suministro energético global, lo que reduce momentáneamente el temor a un repunte inflacionista.
Bancos centrales y resultados, en segundo plano
A pesar de la intensa agenda macroeconómica, el petróleo ha vuelto a eclipsar otras referencias relevantes. Entre ellas, destacan las decisiones inminentes del Banco Central Europeo y del Banco de Inglaterra, así como el impacto de la política monetaria de la Reserva Federal.
También ha influido la avalancha de resultados empresariales, tanto en Europa como en Estados Unidos. En Wall Street, las cuentas de gigantes tecnológicos han mostrado un comportamiento desigual:
- Amazon y Alphabet registran subidas
- Microsoft y Meta presentan caídas
Esta disparidad mantiene a los futuros estadounidenses sin una dirección clara.
Valores protagonistas en el IBEX
Dentro del mercado español, la sesión también está marcada por los resultados empresariales. Algunas compañías reciben el respaldo de los inversores, mientras que otras cotizan con descensos tras publicar sus cuentas:
- BBVA destaca en positivo
- Indra y Cellnex registran caídas
Además, el índice ha tenido que sobreponerse a un fallo técnico en el arranque de la sesión, que ha añadido volatilidad adicional a la jornada.
Un mercado pendiente de la energía
El comportamiento del IBEX refleja la dependencia actual de los mercados respecto al precio de la energía. La evolución del petróleo continúa siendo el principal catalizador, en un entorno donde la inflación, los tipos de interés y la geopolítica están estrechamente conectados.


