
Iberdrola, compañía presidida por Ignacio Galán, ha completado su salida de México tras cerrar la venta del 100% de Iberdrola México a Cox, en una operación valorada en 3.643 millones de euros. Con esta transacción, la compañía pone fin a su presencia histórica en el país y eleva a 9.356 millones de euros el importe total obtenido por sus desinversiones en el mercado mexicano.
Según ha informado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la operación se ha cerrado una vez cumplidas todas las condiciones suspensivas acordadas entre las partes y obtenidas las autorizaciones regulatorias necesarias.
El perímetro de la transacción incluye una capacidad instalada de 2.600 megavatios (MW) en funcionamiento, de los cuales 1.368 MW corresponden a centrales de ciclo combinado y cogeneración, y 1.232 MW a activos eólicos y fotovoltaicos. También se incluyen la actividad comercial y una cartera de proyectos de generación en desarrollo.
La operación se enmarca en la estrategia de Ia compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán y que tiene como CEO a Pedro Azagra, de concentrar sus inversiones en negocios regulados y de menor riesgo, especialmente en redes eléctricas y generación con contratos a largo plazo en mercados como Estados Unidos y Reino Unido.
Para Cox, la adquisición supone un refuerzo estratégico de su posición en el sector energético y una expansión significativa de su actividad, tradicionalmente vinculada al negocio del agua y las infraestructuras, al incorporar una plataforma operativa relevante en Latinoamérica.
La venta del negocio en México se suma a otras desinversiones recientes del grupo destinadas a reforzar su balance y financiar su plan inversor global, centrado en redes eléctricas en mercados considerados prioritarios.


