
El índice Ibex 35 ha iniciado la sesión con una caída superior al 1%, situándose en torno a los 18.000 puntos, afectado por la creciente volatilidad internacional tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de bloquear el estrecho de Ormuz tras el fracaso de las negociaciones con Irán en Islamabad y la tensión geopolítica ocasionada.
El movimiento ha tenido un impacto inmediato en los mercados energéticos. El precio del barril de Brent crude oil, referencia en Europa, ha subido más de un 7%, superando los 100 dólares, mientras el West Texas Intermediate ha alcanzado los 104,7 dólares por barril.
Repsol lidera las subidas en el selectivo
Dentro del selectivo español, las empresas vinculadas al sector energético han registrado los mejores comportamientos en los primeros compases de la sesión. Entre ellas, Repsol encabezaba las ganancias con avances cercanos al 1,5%, seguida por Solaria y Naturgy.
En el lado contrario, las mayores caídas correspondían a International Airlines Group (IAG), ArcelorMittal y Banco Santander, con descensos superiores al 2% en algunos casos.
Caídas generalizadas en Europa y Asia
El impacto del bloqueo del estrecho de Ormuz también se ha dejado sentir en el resto de mercados internacionales. Las principales bolsas europeas abrían la sesión con pérdidas. DAX index en Fráncfort cedía alrededor de un 1,2%, CAC 40 en París superaba el 1% de caída y FTSE 100 en Londres retrocedía cerca de un 0,6%.
En Asia, la reacción también fue negativa tras el fracaso de las conversaciones entre Washington y Teherán. El KOSPI index surcoreano cayó un 0,8%, el Hang Seng Index perdió cerca de un 1% y el Nikkei 225 retrocedió un 0,6%.
Presión en divisas y deuda
En el mercado de divisas, el euro cedía terreno frente al dólar hasta situarse en torno a 1,1690 dólares, mientras que en el mercado de deuda el rendimiento del bono español a diez años subía hasta el 3,51%.
El repunte del petróleo y la incertidumbre geopolítica mantienen así la presión sobre los mercados financieros internacionales, con los inversores pendientes de la evolución del conflicto y de sus posibles efectos sobre el suministro energético global.


