Las bolsas asiáticas cierran marzo con tono mixto: Japón lidera las caídas y China resiste apoyada en su actividad industrial

Las bolsas asiáticas cierran marzo con tono mixto: Japón lidera las caídas y China resiste apoyada en su actividad industrial
Las bolsas asiáticas vuelven a caer

Las principales bolsas asiáticas mostraron este martes 31 de marzo de 2026 un comportamiento desigual, aunque con un denominador común: el mercado siguió operando bajo la presión del encarecimiento del petróleo, la tensión geopolítica en Oriente Medio y el temor a un frenazo del crecimiento global. En ese marco, Tokio volvió a sufrir con claridad, mientras China y Hong Kong ofrecieron una resistencia mayor, apoyadas en señales algo más favorables desde la economía china.

En Japón, el Nikkei 225 cerró en 51.063,72 puntos, con una caída del 1,58%, en una sesión marcada por la presión sobre los valores más expuestos al ciclo y por la inquietud que genera el impacto del crudo caro sobre una economía importadora de energía. La debilidad del yen añadió otro foco de tensión: el Gobierno japonés llegó a calificar los movimientos recientes de la divisa como “especulativos” y volvió a dejar abierta la puerta a intervenir si persiste la volatilidad. Reuters señala además que marzo se encamina a ser uno de los peores meses del año para la renta variable japonesa, con un retroceso superior al 11% en el acumulado mensual.

La fotografía fue más matizada en China continental. El Shanghai Composite terminó en 3.891,86 puntos, con una bajada del 0,80%, todavía condicionado por la prudencia de los inversores ante el deterioro del contexto exterior. Sin embargo, el mercado encontró un cierto apoyo en el dato macroeconómico del día: el PMI manufacturero oficial de China subió a 50,4 en marzo, frente al 49,0 de febrero, y volvió a zona de expansión por primera vez en varios meses. Ese repunte sugiere una mejora de la actividad industrial, aunque persisten dudas sobre cuánto puede durar si el shock energético y logístico se prolonga.

En Hong Kong, el Hang Seng logró desmarcarse de las pérdidas y avanzó un 0,15%, hasta 24.788,14 puntos, aunque el tono de fondo siguió siendo frágil. La cautela se concentró especialmente en el segmento tecnológico, que venía de sesiones de fuerte castigo y seguía reflejando una menor tolerancia al riesgo en los mercados regionales. La lectura del día es que el rebote del índice fue más técnico que una señal clara de cambio de tendencia.

El caso más delicado de la región volvió a ser Corea del Sur. Reuters informó de que el Kospi se desplomó un 4,3% en la jornada y sufrió en marzo su peor mes desde 2008, golpeado por la salida masiva de capital extranjero, la caída de grandes tecnológicas y la extrema sensibilidad del país al encarecimiento de la energía. El Gobierno surcoreano respondió incluso con un presupuesto adicional para amortiguar el impacto económico del shock externo.

En conjunto, el cierre asiático de este 31 de marzo deja una conclusión clara: la región termina el mes mucho más pendiente del petróleo y del riesgo geopolítico que de los fundamentales empresariales. China aportó una nota de alivio con su recuperación industrial, pero no suficiente para cambiar del todo el ánimo de unos inversores que siguen priorizando la protección frente a la volatilidad.

Puedo convertirlo en una pieza más periodística estilo agencia, con titular, subtítulo y entradilla.

Próxima

Entradas Relacionadas