La tensión política hunde las Bolsas y lleva al Ibex 35 por debajo de los 17.000 puntos

La intensificación de la guerra en Oriente Próximo vuelve a sacudir a los mercados financieros internacionales. El incremento de la tensión, tras los ataques a infraestructuras energéticas clave, ha elevado la aversión al riesgo y ha provocado caídas generalizadas en las principales Bolsas.

En Europa, el Ibex 35 retrocede alrededor de un 1,8%, perdiendo el nivel de los 17.000 puntos, mientras que el Dax alemán cae cerca de un 2% en una jornada marcada por la incertidumbre.

El crudo se dispara y centra la preocupación

El movimiento más relevante se produce en el mercado energético. El barril de Brent supera los 113 dólares, con un avance superior al 5%, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro tras los ataques en la región del Golfo.

Entre los daños registrados figura la mayor planta de exportación de gas natural licuado del mundo, situada en Qatar, lo que incrementa el riesgo de un impacto prolongado en los precios de la energía.

Caídas en Asia y presión en Wall Street

Las pérdidas también han sido significativas en Asia. El índice Nikkei japonés cerró con un descenso del 3,5%, en una sesión marcada además por la decisión del Banco de Japón de mantener sin cambios los tipos de interés.

En Estados Unidos, los futuros apuntan a nuevas caídas después de que el S&P 500 y el Nasdaq 100 registraran descensos del 1,4% en la jornada anterior.

La inflación vuelve a escena

El encarecimiento del petróleo reaviva los temores inflacionarios y complica el escenario para los bancos centrales. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reconoció que el conflicto introduce una nueva fuente de incertidumbre en la evolución de los precios.

Tras sus declaraciones, el mercado ha ajustado sus previsiones y ahora descuenta un recorte de tipos mucho más limitado, de apenas 15 puntos básicos este año. Además, la Reserva Federal ha elevado su previsión de inflación para 2026 hasta el 2,7%, incluyendo también la inflación subyacente.

Se espera que tanto el Banco Central Europeo como el Banco de Inglaterra opten por mantener los tipos de interés sin cambios, siguiendo la línea del Banco de Japón. No obstante, el foco de los inversores estará en los mensajes que lancen sobre el impacto de la crisis energética en el crecimiento económico y la estabilidad de precios.

Un entorno marcado por la incertidumbre

La combinación de tensiones geopolíticas, subida del petróleo y expectativas de tipos de interés elevados dibuja un escenario complejo para los inversores. Aunque el crecimiento económico se mantiene en algunas regiones, el protagonismo lo acaparan ahora los riesgos derivados del conflicto y su posible impacto en la inflación global.

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