La nueva subida del precio del petróleo vuelve a generar inquietud en los mercados financieros internacionales. El crudo ha llegado a rozar los 100 dólares por barril, impulsado por el recrudecimiento del conflicto en Oriente Próximo, lo que ha provocado caídas moderadas en las Bolsas europeas y descensos en los futuros estadounidenses.
En Europa, los principales índices bursátiles cotizan en negativo, mientras que en el mercado español el Ibex 35 retrocede alrededor de un 0,5%, situándose por debajo de los 17.300 puntos. La tensión geopolítica y el encarecimiento de la energía vuelven a dominar el sentimiento de los inversores.
El conflicto en Oriente Próximo dispara la volatilidad energética
El aumento del precio del crudo está estrechamente ligado a la intensificación del conflicto en Irán, que ha incrementado la incertidumbre sobre el suministro energético mundial. La situación se agravó tras ataques a petroleros en aguas iraquíes, lo que obligó a detener temporalmente las operaciones en algunos puertos petroleros de Irak.
Estas acciones han elevado los temores sobre la seguridad de las infraestructuras energéticas y las rutas de transporte del crudo, especialmente en una región clave para el suministro global. En este contexto, el mercado energético continúa mostrando alta volatilidad, con fuertes oscilaciones en los precios del petróleo y el gas.
Tras superar momentáneamente los 100 dólares por barril, el Brent moderó su subida y se situó cerca de los 96 dólares. Paralelamente, el gas natural europeo, con referencia en el mercado TTF de Países Bajos, sube alrededor de un 6% y supera los 53 euros.
El estrecho de Ormuz, clave para el suministro global
La guerra entra en su segunda semana, y el estrecho de Ormuz, por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, permanece prácticamente cerrado. Esta situación aumenta la preocupación por posibles interrupciones en el suministro energético global.
Diversas entidades financieras advierten de que el precio del crudo podría continuar escalando si el conflicto se prolonga. Algunas estimaciones apuntan a que el Brent podría alcanzar los 150 dólares por barril o incluso más si la crisis geopolítica en Oriente Próximo se extiende durante varios meses.
Impacto potencial en la inflación y la política monetaria
El encarecimiento del petróleo supone un riesgo directo para la inflación global, ya que incrementa los costes energéticos y de transporte. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), un aumento del 10% en los precios de la energía mantenido durante un año podría elevar la inflación mundial en unos 40 puntos básicos y reducir el crecimiento económico entre un 0,1% y un 0,2%.
Las previsiones de política monetaria también se ven afectadas por este escenario. Goldman Sachs ha retrasado sus expectativas de recortes de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, ante el riesgo de que la inflación vuelva a repuntar.
Refugio en el dólar y cautela entre los inversores
En medio de la incertidumbre, el dólar gana terreno al actuar como activo refugio. La fortaleza de la divisa estadounidense también ha presionado a otros activos, como el oro, que ha retrocedido y se sitúa por debajo de los 5.200 dólares la onza.
Los analistas coinciden en que la evolución de los mercados dependerá en gran medida de la evolución del conflicto. La prima de riesgo geopolítico sigue siendo elevada y los inversores mantienen una postura prudente ante la falta de señales claras de distensión.


