Las bolsas asiáticas se hunden hasta un 6% por la guerra con Irán

Las bolsas asiáticas han iniciado la semana con fuertes pérdidas en medio de la creciente tensión geopolítica provocada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. El nerviosismo de los inversores ha marcado la sesión de este lunes, con descensos especialmente acusados en los principales mercados de la región.

El índice surcoreano Kospi lidera las caídas con un desplome del 5,9%, mientras que el Nikkei 225 de Tokio retrocede un 5,2%. El fuerte ajuste refleja el temor de los mercados a una posible interrupción del suministro energético global en plena escalada militar en Oriente Próximo.

A pocos minutos de la apertura en Europa, los mercados de futuros ya reflejan el impacto del deterioro del contexto geopolítico. Los contratos del Ibex 35 anticipan descensos cercanos al 3%, en línea con la corrección generalizada que se está registrando en las principales plazas financieras internacionales.

El petróleo se dispara y aviva el temor inflacionista

Uno de los principales detonantes del desplome bursátil ha sido el fuerte repunte del precio del crudo. Durante la madrugada de este lunes, el barril de Brent, referencia en Europa, ha alcanzado los 109,03 dólares, lo que supone una subida del 17,63% en apenas unas horas.

Al mismo tiempo, los futuros del petróleo estadounidense WTI han superado los 105 dólares por barril. De consolidarse estos niveles, el mercado energético volvería a situarse en máximos no vistos desde la crisis energética registrada en 2022.

El encarecimiento del petróleo vuelve a situar en el centro del debate el riesgo de un nuevo shock inflacionista global, especialmente en un contexto de elevada incertidumbre económica y tensiones en las cadenas de suministro.

Japón y China, especialmente expuestos al encarecimiento energético

El impacto en los mercados asiáticos ha sido especialmente intenso en Japón, uno de los mayores importadores mundiales de petróleo y gas. La dependencia energética del país aumenta la sensibilidad de su economía ante cualquier perturbación en el suministro procedente de Oriente Próximo.

La situación se complica aún más ante la información de que varios petroleros están evitando cruzar el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte mundial de crudo. Este escenario amplía las pérdidas acumuladas por el mercado japonés, después de que el Nikkei cerrara la semana pasada con un descenso cercano al 5,5%.

En China, otro gran importador de energía, el principal índice de grandes valores retrocedía alrededor de un 1,7%. Sin embargo, el impacto ha sido algo más moderado gracias a las reservas estratégicas de petróleo que mantiene el país asiático para hacer frente a posibles interrupciones del suministro.

La tensión se traslada a Wall Street y a las bolsas europeas

La ola de ventas ya se extiende hacia los mercados occidentales. En Estados Unidos, los futuros del S&P 500 registraban descensos cercanos al 2%, mientras que los del Nasdaq caían alrededor del 2,3%.

En Europa, los contratos del Euro Stoxx 50 y del DAX alemán también apuntan a una jornada negativa con retrocesos próximos al 2%. En el caso del mercado español, los futuros del Ibex 35 adelantan pérdidas en torno al 3%, mientras que en Italia el FTSE MIB refleja caídas cercanas al 1%. Este movimiento coordinado en los mercados refleja el creciente temor de los inversores ante un escenario de mayor inestabilidad global.

El deterioro del sentimiento inversor coincide con un nuevo capítulo en la crisis política iraní tras la muerte del líder supremo Alí Jameneí. La Asamblea de Expertos ha confirmado el nombramiento de su hijo, Mojtaba Jameneí, como nuevo líder del régimen.

El nuevo dirigente es considerado un clérigo de línea dura con estrechos vínculos con la Guardia Revolucionaria, lo que aumenta la preocupación internacional ante una posible intensificación del conflicto.

Próxima

Entradas Relacionadas