
La compañía española de moda Mango ha cerrado el ejercicio 2025 con resultados financieros que refuerzan su posición de liderazgo en el sector. En palabras de su presidente y consejero delegado, Toni Ruiz, “hemos transformado un año complejo en un ejercicio extraordinario, alcanzado magnitudes récord en nuestros principales indicadores y fortaleciendo nuestra rentabilidad de forma sostenida. Estos hitos son el reflejo de una compañía que ha sabido consolidar su modelo de negocio y proyectar su propuesta de valor con una marcada ambición global”.
La firma, con sede en Palau‑solità i Plegamans (Barcelona), presentó sus resultados anuales destacando un crecimiento significativo en sus principales magnitudes tras un ejercicio marcado por la implementación del Plan Estratégico 2024‑2026 y por ser el primer año completo sin su fundador, Isak Andic.
En 2025, Mango alcanzó una facturación récord de aproximadamente 3.767 millones de euros, lo que representa un aumento de alrededor del 13% respecto al año anterior y la cifra más alta en la historia reciente de la compañía. Este crecimiento estuvo acompañado por un beneficio neto de 242 millones de euros, un 11% más que en 2024, consolidando así la trayectoria alcista en rentabilidad. El resultado bruto de explotación (EBITDA) también subió un 13% hasta los 722 millones de euros, reflejo de una gestión eficiente y de la salud de las operaciones.
Durante la presentación de resultados, Ruiz destacó la fuerte generación de caja y la consolidación del modelo de negocio global, con aproximadamente el 79% de las ventas procedentes del exterior. La compañía ha logrado crecer “muy por encima del mercado” según el ejecutivo, y estos resultados han sido interpretados internamente como una validación del rumbo definido en el plan estratégico trienal.
Un elemento clave del discurso de Mango ha sido su capacidad para generar caja y mantener la deuda bajo control, un factor que la dirección considera fundamental para seguir financiando su expansión y fortalecimiento competitivo. En 2025, la compañía elevó su inversión hasta 225 millones de euros, un incremento del 2,7% respecto al año anterior, con inversiones destinadas a la expansión y reforma de tiendas, al desarrollo tecnológico, a la mejora logística y al nuevo Campus Mango en Palau‑solità i Plegamans.
La red global de Mango también continuó expandiéndose durante el año pasado: la empresa cerró 2025 con más de 2.900 puntos de venta en más de 120 mercados, tras sumar 87 aperturas netas en 2025, lo que subraya su apuesta por el canal físico como complemento a las ventas online.
Otro de los focos destacados por el equipo directivo ha sido la evolución en Estados Unidos, al que se mira con “luces largas” por su potencial a largo plazo, a pesar de un entorno geopolítico incierto.
Con estos resultados, Mango encara 2026 con la ambición de superar los 4.000 millones de euros de facturación previstos en su plan estratégico, consolidando así un crecimiento sostenido y rentable en los mercados globales.


