
El consumo de electricidad en España aumentó algo más del 3 % en 2025, tras haber crecido un 2,3 % en 2024, según el último informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El organismo prevé que esta tendencia se mantenga, con una media anual de crecimiento cercana al 2 % entre 2026 y 2030, muy por encima del 0,4 % registrado en la última década.
El impulso de la actividad industrial, la electrificación del transporte y la calefacción, así como el aumento del turismo, son los principales factores detrás del repunte de la demanda, señala la AIE.
Renovables y autoconsumo: crecimiento sostenido, pero desigual
En 2025, la generación renovable en España creció en torno al 1 %, con un aumento del 12 % en energía solar fotovoltaica, mientras que la producción eólica e hidroeléctrica descendió más de un 5 %. En paralelo, la producción de energía con gas natural se incrementó un 20 %, compensando la menor aportación de otras fuentes.
El mix energético español continúa desplazando al carbón, que representa ya solo el 1 % de la generación eléctrica. Por su parte, la energía solar fotovoltaica añadió 6,9 GW en 2025, alcanzando los 39,4 GW de potencia instalada, sin incluir autoconsumo. La eólica creció en 1 GW, hasta 33,2 GW.
Uno de los grandes motores del sector es el autoconsumo, que sigue acelerando su implantación con una capacidad total estimada de 8,7 GW al cierre de 2025, gracias a la expansión de instalaciones solares distribuidas.
500 MW/año en renovables hasta 2030
Las proyecciones de la AIE apuntan a que la generación renovable en España crecerá a un ritmo superior al 8,5 % anual entre 2026 y 2030, con avances especialmente destacados en solar (+13,5 %) y eólica (+8,5 %). España mantiene una posición sólida y diversificada como mercado clave para las energías limpias, respaldada por una cartera de proyectos récord.
Red eléctrica, almacenamiento y apagón
La AIE advierte, sin embargo, de los desafíos estructurales que enfrenta el sistema eléctrico español, especialmente tras el apagón del 28 de abril de 2025, que puso de relieve la necesidad de reforzar las redes eléctricas y mejorar la seguridad del suministro en un contexto de alta penetración renovable.
España trabaja actualmente en un plan de expansión de interconexiones internacionales, en particular con Francia, y en el despliegue de almacenamiento energético, con el objetivo de alcanzar 22,5 GW de capacidad instalada para 2030.
En este sentido, la aprobación de un Real Decreto para facilitar la hibridación de tecnologías, agilizar permisos y reforzar las normas de operación del sistema es una de las claves del nuevo marco regulatorio.
Además, el Plan de Desarrollo de la Red de Transmisión para 2030, actualmente en consulta pública, contempla una inversión de 13.600 millones de euros para acomodar el crecimiento renovable, nuevas conexiones y el incremento de la demanda.
El futuro del parque nuclear
La AIE también recuerda que el calendario actual de desmantelamiento nuclear contempla el cierre de Almaraz I en 2027, Almaraz II en 2028 y Cofrentes y Ascó I en 2030, lo que reducirá la capacidad nuclear española a 3 GW al final de la década. No obstante, la agencia señala que no hay una decisión definitiva sobre el futuro de estas centrales.
En conjunto, el informe retrata una España cada vez más eléctrica, con una transición energética avanzada, pero que deberá invertir en infraestructura, almacenamiento y digitalización si quiere mantener el ritmo de crecimiento y seguridad del sistema en los próximos años.

