
La agencia S&P Global Ratings ha elevado la calificación crediticia de Grifols de ‘B+’ a ‘BB-’ con perspectiva estable, en reconocimiento al fortalecimiento de su desempeño operativo y a una gestión financiera más prudente. Además, ha subido la nota de su deuda sénior no garantizada a ‘B’, según informó este miércoles la compañía catalana especializada en hemoderivados.
La decisión refleja la sólida evolución del negocio durante los primeros nueve meses de 2025, especialmente por el impulso en la demanda de inmunoglobulinas (IG), la mejora en eficiencia operativa y la finalización de inversiones extraordinarias que habían presionado las cuentas en ejercicios anteriores.
S&P valora positivamente la posición de liderazgo de Grifols en el mercado global de hemoderivados, destacando su dominio en el segmento de terapias subcutáneas de IG y su disciplina comercial en mercados clave como Estados Unidos. Asimismo, subraya los progresos en la red de centros de recogida de plasma y en la capacidad productiva, que están permitiendo una expansión sostenida de márgenes.
De cara al periodo 2025‑2027, la agencia prevé que la compañía mantenga un rendimiento estable y logre un desapalancamiento progresivo, acompañado de un aumento del flujo de caja libre. Este escenario contribuiría a fortalecer aún más el balance de Grifols, que mantiene un nivel moderado de inversión y un enfoque disciplinado en su política de capital.
Desde la compañía, su director financiero Rahul Srinivasan celebró la mejora en la calificación como un reconocimiento a la resiliencia del modelo de negocio y a los avances logrados tanto en generación de caja como en reducción del endeudamiento. La empresa reafirma su apuesta por una estrategia centrada en la excelencia operativa, el liderazgo en terapias derivadas del plasma y la creación de valor sostenible para pacientes e inversores.


