China amplía su superávit comercial en 2025 pese al desplome del comercio con Estados

Descenso de los precios de exportaciones e importaciones

Las exportaciones chinas acumularon entre enero y noviembre un valor de 3,4 billones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 5,4 %, según datos publicados este lunes por la Administración General de Aduanas del país asiático. Las importaciones, en cambio, descendieron un 0,6 %, hasta los 2,33 billones de dólares, ampliando así el superávit comercial de China.

Esta evolución refuerza el papel del comercio exterior como uno de los principales motores de crecimiento de la economía china en 2025, en un contexto global marcado por la debilidad de la demanda, tensiones geopolíticas y reajustes en las cadenas de suministro.

Fuerte caída del comercio bilateral con Estados Unidos

A pesar del repunte general en las exportaciones, el comercio con Estados Unidos continúa en declive. Entre enero y noviembre, las exportaciones chinas al mercado estadounidense cayeron un 18,9 %, hasta los 385.907 millones de dólares, mientras que las importaciones procedentes de EE. UU. retrocedieron un 13,2 %, hasta los 128.755 millones.

En noviembre, las exportaciones a Estados Unidos bajaron un 3,2 % respecto a octubre, en tanto que las importaciones cayeron un 1 % mensual, a pesar de la aparente tregua arancelaria alcanzada meses atrás. Este deterioro refleja una pérdida de dinamismo en los intercambios entre ambas potencias, atribuible a la persistente rivalidad tecnológica y comercial, así como a la diversificación de proveedores por parte de EE. UU.

Noviembre: recuperación general, pero con señales mixtas

En términos globales, el comercio exterior de China en noviembre mostró señales de recuperación. Las exportaciones crecieron un 5,9 % interanual, sumando 330.350 millones de dólares, mientras que las importaciones subieron un 1,9 %, hasta los 218.674 millones. Esta mejora se produce tras la caída interanual registrada en octubre, la primera desde marzo de 2024.

Pese a estos datos positivos, los analistas advierten que el entorno sigue siendo complejo. Factores como la ralentización de la demanda en Europa, el endurecimiento de las políticas comerciales en Occidente y las tensiones en torno a sectores estratégicos (chips, automoción eléctrica, energía) podrían limitar el impulso exportador de China en 2026.

Contexto: crecimiento moderado y reconfiguración de flujos comerciales

El comercio exterior sigue siendo una de las piezas clave del modelo económico chino, aunque el país ha acelerado sus esfuerzos por reorientarse hacia el consumo interno y reducir su dependencia de mercados como el estadounidense. A su vez, ha incrementado sus relaciones comerciales con países del Sudeste Asiático, América Latina y África.

La caída del comercio con EE. UU. pone de relieve la persistencia de la fragmentación geoeconómica, incluso en un escenario sin escaladas arancelarias abiertas. China, por su parte, ha intensificado su estrategia de “resiliencia comercial”, ampliando acuerdos bilaterales y fortaleciendo su papel en plataformas como la Asociación Económica Integral Regional (RCEP).

El saldo de noviembre apunta a un cierre de año robusto para el comercio chino en términos agregados, aunque con claros signos de redistribución geográfica y debilidades estructurales que seguirán marcando el pulso económico global en 2026.

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