
La Cepal atribuye esta mejora a cambios en las condiciones externas, entre ellos los anuncios arancelarios de Gobierno de Estados Unidos y una leve mejora en la desaceleración económica de los principales socios comerciales de América Latina, especialmente en Asia.
Sin embargo, el organismo advierte que la dinámica externa sigue siendo limitada, por lo que considera necesaria “una transformación productiva más acelerada” que impulse la productividad, diversifique las economías y genere más y mejores empleos.
Mercado laboral: mejoras moderadas y desafíos persistentes
En el plano laboral, la Cepal prevé un crecimiento del empleo del 1,5% en 2025 y del 1,2% en 2026, acompañado de una ralentización en la creación de puestos formales.
Aunque se espera una leve reducción de la informalidad y de las brechas de género, ambos indicadores se mantendrán en niveles elevados. “Esto evidencia los desafíos estructurales de los mercados laborales regionales”, subraya el organismo.
Perspectivas por subregiones
- América del Sur: Se proyecta un crecimiento del 2,9% en 2025, frente al 2,7% estimado en agosto. Esta mejora se explica por mayor intercambio comercial con República Popular China y el repunte de los precios de metales preciosos.
- América Central: Se mantiene la previsión en 2,6% para 2025.
- Caribe anglófono y neerlandófono: El crecimiento alcanzará el 4,7%, aunque si se excluye a Guyana, la cifra se reduce al 1,9%.
Para 2026, la Cepal prevé un crecimiento regional del 2,3%, lo que supondría cuatro años consecutivos de expansión a un ritmo similar. Por subregión, se anticipan:
- 2,4% para América del Sur
- 3,2% para América Central
- 1,3% para México
- 8,2% para el Caribe (1,7% sin Guyana)
Un crecimiento moderado pero sostenido
La Cepal destaca que, aunque estas tasas de crecimiento son modestas, representan un escenario de mayor estabilidad económica para la región respecto a años anteriores. No obstante, alerta de que sin políticas activas de transformación productiva, innovación y empleo de calidad, será difícil sostener un desarrollo inclusivo y equitativo a largo plazo.
“La región necesita acelerar su transformación productiva para lograr un crecimiento más alto, más sostenido y más inclusivo”, concluye el organismo.

