
El gigante tecnológico estadounidense Oracle cerró su primer trimestre fiscal, finalizado en agosto, con un beneficio neto de 2.927 millones de dólares (2.496 millones de euros), prácticamente en línea con el mismo periodo del ejercicio anterior (-0,1%).
Pese al estancamiento en las ganancias, la compañía presentó unas previsiones optimistas que impulsaban con fuerza su cotización en Wall Street: a las 17.00 horas peninsular española, las acciones de Oracle se disparaban un 41,76%, hasta los 342,37 dólares (292 euros).
Los ingresos ascendieron a 14.926 millones de dólares (12.730 millones de euros), un 12,2% más en comparación interanual. Por divisiones, el negocio de computación en la nube se consolidó como motor de crecimiento, con una facturación de 7.186 millones de dólares (6.129 millones de euros), un 27,8% más. En contraste, el área de software retrocedió un 0,8%, hasta los 5.721 millones de dólares (4.879 millones de euros).
El segmento de servicios aportó 1.349 millones de dólares (1.151 millones de euros), un 6,8% más, mientras que la división de hardware avanzó un 2,3%, hasta los 670 millones de dólares (571,4 millones de euros).
Los costes operativos se situaron en 10.649 millones de dólares (9.082 millones de euros), un 14,3% superiores a los del mismo periodo de 2024, debido al incremento en gastos de ventas, marketing, administración e investigación y desarrollo.
La consejera delegada de Oracle, Safra Catz, destacó que la compañía firmó en el trimestre cuatro contratos multimillonarios con tres clientes diferentes, lo que elevó la cartera de pedidos pendientes en un 359%, hasta 455.000 millones de dólares (388.056 millones de euros). “Ha sido un trimestre sorprendente y la demanda de infraestructura en la nube de Oracle sigue creciendo”, afirmó.
Catz añadió que en los próximos meses esperan cerrar nuevos contratos valorados en miles de millones de dólares, lo que podría situar la cartera de pedidos por encima del medio billón de dólares.
Por otro lado, Oracle anunció la distribución de un dividendo trimestral de 0,50 dólares (0,43 euros) por acción ordinaria, que será abonado el próximo 23 de octubre a los accionistas que figuren como tales al cierre del mercado el 9 de octubre.


