
Iberdrola, compañía liderada por Ignacio Galán, ha cerrado el primer semestre de 2025 con un beneficio neto de 3.562 millones de euros, lo que supone un incremento del 20% respecto al mismo periodo del año anterior (resultado ajustado). Este crecimiento ha sido impulsado por unas inversiones récord de 17.300 millones de euros en los últimos 12 meses, centradas principalmente en redes eléctricas y energías renovables.
Durante la presentación de sus resultados trimestrales, la eléctrica ha destacado la solidez de su modelo de negocio, con activos que superan los 157.000 millones de euros y una capitalización bursátil cercana a los 100.000 millones, lo que la sitúa como la mayor utility europea y una de las dos más grandes a nivel mundial.
Redes eléctricas, eje de crecimiento
Entre enero y junio, Iberdrola ha destinado 5.662 millones de euros a nuevas inversiones, un 7% más que en el mismo periodo del año anterior. De esta cantidad, el 54% se ha dirigido al desarrollo de redes eléctricas, con 3.082 millones invertidos, especialmente en Estados Unidos y Reino Unido, donde se concentró el 60% de la inversión total.
La integración de la distribuidora británica ENW ha sido clave en este impulso, con un crecimiento del 30% en el volumen de electricidad distribuida en Reino Unido. En conjunto, las redes de Iberdrola han distribuido más de 124.200 GWh en el semestre, un 4,8% más.
En paralelo, la compañía ha instalado más de 2.000 MW renovables en el último año, superando por primera vez los 45.000 MW de capacidad instalada renovable. La inversión en energía eólica marina, con proyectos destacados como Baltic Eagle (Alemania) y Vineyard Wind (EE.UU.), ha absorbido el 40% del capital destinado a renovables.
Sólido desempeño financiero
El EBITDA se ha situado en 8.287 millones de euros, un 5% más, destacando el fuerte crecimiento del negocio de redes (+31%, hasta 4.271 millones), que ha compensado la caída del 13% en el área de producción y clientes, afectada por menores precios en la Península Ibérica.
La compañía también ha reforzado su posición financiera con una reducción de la deuda neta de 3.000 millones en el segundo trimestre, situándola en torno a los 52.000 millones. El flujo de caja operativo creció un 15% hasta los 6.800 millones, y la ratio de flujo de caja sobre deuda se elevó al 24,2%.
Ampliación de capital para acelerar inversiones
Iberdrola ha anunciado una ampliación de capital acelerada de 5.000 millones de euros, destinada a aprovechar nuevas oportunidades de inversión en redes en EE.UU. y Reino Unido. Los recientes marcos regulatorios aprobados en ambos países permitirán al grupo invertir hasta 55.000 millones de euros en redes durante el periodo 2026-2031, un 75% más que en el ciclo anterior.
La compañía prevé que su base de activos en redes supere los 90.000 millones de euros en 2031, frente a los 30.000 millones de 2020. Según Iberdrola, esta operación no requerirá nuevas ampliaciones de capital hasta, al menos, 2030.
Mejora de previsiones
Apoyada en su negocio internacional y regulado, Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, y la compañía prevé un crecimiento de doble dígito en su beneficio neto ajustado de 2025. La integración de activos como ENW, la entrada en operación de 1.400 MW en la segunda mitad del año y la firma de nuevos contratos de compraventa de energía (4,7 TWh en los últimos 12 meses) sustentan esta mejora de previsiones.
Asimismo, la compañía ha anunciado el pago de un dividendo complementario de 0,409 euros por acción el próximo 24 de julio, dentro de una retribución total al accionista de 0,645 euros con cargo a 2024.
Iberdrola ampliará los detalles de su Plan Estratégico el próximo 24 de septiembre en Londres.


