
Naturgy, empresa encabezada por Francisco Reynés, ha culminado con éxito su Oferta Pública de Adquisición (OPA) de acciones propias, finalizada el pasado 13 de junio. La operación, contemplada dentro del Plan Estratégico 2025-2027, se ha saldado con la adquisición de 96,9 millones de acciones, equivalentes al 10 % del capital social, mediante una inversión total de 2.332 millones de euros.
Como resultado, la compañía energética presidida por Francisco Reynés dispone ahora de una autocartera que representa el 10 % del capital, mientras que el capital flotante (free float) se sitúa en 9,6 %, frente al 10 % anterior. Por su parte, la participación conjunta de los accionistas de referencia ha descendido del 85 % al 76,2 %, lo que representa un aumento relativo de la liquidez de mercado. La empresa ha señalado que este resultado mejora su posición para retornar a índices bursátiles internacionales, como los de la familia MSCI, que exigen un mínimo del 15 % de capital flotante.
Naturgy ha indicado que aplicará “toda la flexibilidad temporal y operativa necesaria” para reintroducir gradualmente las acciones adquiridas en el mercado, con el objetivo de reforzar su liquidez bursátil. La operación ha sido bien recibida por el mercado, como demuestra el mantenimiento de la cotización de la acción por encima del precio ofrecido en la OPA, impulsado por las perspectivas de crecimiento y la política de dividendos vigente.
En línea con el Plan Estratégico, el dividendo por acción comprometido se ajustará al alza como consecuencia del incremento de autocartera, dado que las acciones en poder de la compañía no perciben retribución y su importe se redistribuye entre el resto de accionistas. A precios actuales de cotización, esta política se traduce en una rentabilidad por dividendo próxima al 7 % anual.
Desde el punto de vista financiero, Naturgy mantiene un nivel de endeudamiento inferior a tres veces su EBITDA, una ratio que se sitúa por debajo del promedio del sector, lo que refuerza su perfil de solvencia.
El Plan Estratégico 2025-2027 contempla inversiones por 6.400 millones de euros, con un enfoque en redes (50 %) y en el desarrollo de proyectos de generación renovable (30 %), incluyendo biometano y electricidad. La mayor parte de estas inversiones se concentrará en España, conforme a los objetivos de crecimiento orgánico definidos por la compañía.


