
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) reducirá su plantilla en torno a un 10% durante los próximos años, según ha informado Bloomberg citando fuentes internas de la institución. Este ajuste se llevará a cabo principalmente a través de la no renovación de puestos vacantes y mediante un programa de salidas diferido que contempla jubilaciones voluntarias.
La medida afectará tanto a la sede central de la Fed en Washington como a los doce bancos regionales que integran el sistema. En total, la entidad emplea actualmente a unas 24.000 personas, de las cuales unas 3.000 trabajan en la capital estadounidense. El objetivo del plan es ajustar el tamaño de la organización sin recurrir a despidos forzosos.
Jerome Powell, presidente de la Fed, ha comunicado internamente que ha dado instrucciones a la dirección para identificar oportunidades de consolidación de funciones y modernización de prácticas empresariales, con el fin de garantizar una estructura más eficiente y adaptada a las necesidades actuales. “Nuestro nivel de personal se reducirá en aproximadamente un 10% con respecto al actual”, resumió Powell en un documento interno al que tuvo acceso Bloomberg.
Podrán acogerse a este plan todos los empleados que sean elegibles para jubilarse antes del 31 de diciembre de 2027, independientemente de su ubicación dentro del sistema de la Fed. Esta iniciativa se enmarca en una revisión más amplia del funcionamiento de la institución, en un contexto donde la eficiencia operativa y la sostenibilidad presupuestaria están cobrando mayor importancia.


