
Las acciones de Inditex han cerrado la sesión de este miércoles con un descenso del 2,87%, situando su cotización en 46,01 euros. Esta caída refleja el efecto inmediato de las recientes valoraciones publicadas por distintas entidades financieras, que han ajustado a la baja sus expectativas sobre el comportamiento bursátil del grupo textil gallego. En lo que va de año, la compañía acumula una depreciación del 7,31%, lo que contrasta con la evolución positiva registrada en 2024, cuando logró una revalorización del 25,9% y alcanzó un máximo cercano a los 56 euros por acción.
El grupo fundado por Amancio Ortega, que agrupa enseñas como Zara, Bershka, Massimo Dutti y Stradivarius, ha experimentado una reducción en su capitalización bursátil, que se sitúa actualmente en 143.400 millones de euros. Este dato representa una pérdida de 4.238 millones respecto al cierre anterior, un retroceso que se produce en un contexto de revisión generalizada por parte de analistas del sector financiero.
Desde el mes de marzo, cuando presentó unos resultados considerados decepcionantes por el mercado, la evolución de Inditex ha estado marcada por una tendencia a la baja. Hasta entonces, el valor mantenía una media próxima a los 50 euros por acción, pero desde esa fecha ha iniciado un descenso que no ha logrado revertir. En consecuencia, varias casas de análisis han ajustado sus previsiones, reduciendo tanto el precio objetivo como las recomendaciones generales.
Entre los recortes más relevantes figura el de Alantra, que ha cambiado su previsión de 49,45 a 48,55 euros, manteniendo una visión negativa sobre la evolución del título. En la misma línea, Morgan Stanley ha ajustado su estimación desde 52 a 50 euros, aunque sin modificar su postura neutral. Por su parte, CaixaBank ha reiterado su recomendación de mantener, con un objetivo de 47 euros, mientras que Banco Santander, pese a mostrar una postura favorable, ha revisado su estimación desde 55,2 a 53,8 euros.
En el extremo opuesto, BNP Paribas ha mantenido una visión optimista sobre el potencial del valor. La firma francesa no ha modificado su reciente recomendación de compra ni su objetivo de 56 euros por acción, cifra que elevó en abril desde los anteriores 49 euros. Por su parte, Goldman Sachs, aunque ha recortado su expectativa de crecimiento desde los 53 a los 52 euros, ha reiterado su recomendación de adquisición.
El comportamiento de Inditex en los mercados también se ha producido en paralelo a una jornada de pérdidas para otras cotizadas del sector, como la catalana Puig. Esta última ha retrocedido un 1,68% tras recibir una valoración negativa por parte de Jefferies, que ha reducido su precio objetivo desde 24,5 a 22,9 euros. No obstante, la empresa cerró la jornada aún por debajo de ese umbral, en 16,42 euros, reflejando una mayor presión en la cotización.
Estas revisiones confirman un cambio de tono en las perspectivas de los inversores sobre el sector textil, en un contexto donde los resultados financieros y las expectativas económicas globales inciden de forma directa en el rendimiento en Bolsa.


