
Las tensiones derivadas de la guerra comercial impulsada por la Administración Trump siguen marcando el pulso de los mercados globales, pero esta jornada el foco se traslada a la avalancha de resultados empresariales, que están condicionando el comportamiento de las bolsas. En este contexto, mientras los principales índices europeos cotizan en positivo, el Ibex 35 se desmarca con una caída del 1%, arrastrado por la reacción negativa a los resultados de algunas de sus grandes cotizadas.
El selectivo español se sitúa por debajo de los 13.300 puntos, lastrado especialmente por la banca y el sector energético. CaixaBank lidera los retrocesos tras presentar unos beneficios del primer trimestre que, aunque crecieron un 46%, no convencieron al mercado. Sus acciones caen un 4%. Le siguen ArcelorMittal (-3,7%), Redeia (-3,5%), Santander (-2,2%) y Repsol (-2,1%), que vio disminuir su beneficio neto un 62% en un entorno de precios del crudo a la baja.
Frente a este panorama, algunos valores destacan en positivo. Indra avanza un 2,3%, seguida por Aena (+1,8%) y Fluidra (+1,2%), en una jornada donde el castigo y la recompensa están ligados directamente a las cuentas trimestrales.
En el resto de Europa, las bolsas mantienen un tono más optimista. El DAX alemán sube un 0,5%, el CAC 40 de París gana un 0,3% y el FTSE 100 de Londres avanza un leve 0,1%. En Asia, el comportamiento fue mixto: mientras el Nikkei japonés repuntó un 0,5% tras el festivo, el Shanghai Composite retrocedió un 0,23%, y el Hang Seng de Hong Kong logró una subida del 0,5%.
Al otro lado del Atlántico, Wall Street cerró la jornada del martes con subidas generalizadas. El Dow Jones ganó un 0,75%, hasta los 40.527 puntos, impulsado por declaraciones del secretario de Comercio, Howard Lutnick, quien afirmó que EE.UU. tiene un acuerdo en materia de aranceles con un país relevante, a la espera de la aprobación por parte del primer ministro y el parlamento correspondiente.
Las tecnológicas estadounidenses, conocidas como las ‘Siete Magníficas’, centran ahora la atención de los inversores. Esta semana se publicarán los resultados de Amazon, Apple, Meta y Microsoft, además de las cuentas de Chevron y Exxon Mobil. General Motors presentó cifras mejores de lo esperado, aunque mostró cautela ante el impacto futuro de los aranceles. Coca-Cola, por su parte, superó expectativas y minimizó las posibles consecuencias de la política comercial estadounidense.
En cuanto a los indicadores macroeconómicos, en EE.UU. se esperan datos relevantes como la primera estimación del PIB del primer trimestre, el deflactor del PIB, y la encuesta de empleo ADP. Los analistas anticipan una desaceleración respecto al último trimestre de 2024, aunque algunos indicadores recientes apuntan a una situación más sólida de lo previsto.
Por su parte, el mercado de materias primas sigue bajo presión. El petróleo extiende sus pérdidas: el Brent cede un 0,28% y el crudo WTI un 0,35%, afectados por los temores sobre la ralentización del crecimiento global. En deuda, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense continúan a la baja, con el papel a dos años en mínimos de tres semanas (3,64%) y el bono a 10 años en 4,15%.
Finalmente, en el mercado de divisas, el dólar se estabiliza tras varios días de ventas, mientras el euro se mantiene fuerte en 1,1383 dólares, cerca de sus máximos en más de tres años. En medio de este escenario, los inversores siguen navegando entre los efectos de la incertidumbre geopolítica y la temporada de resultados que, por ahora, domina el tablero.

