
Las principales firmas del sector textil español, Inditex de Amancio Ortega y Mango fundada por Isak Andic, han reafirmado sus planes de expansión en el mercado estadounidense, a pesar de las recientes políticas arancelarias implementadas por la administración Trump. Según informa la periodista Sandra Tobar para Invertia, ambos gigantes de la moda seguirán con su estrategia de crecimiento en este mercado clave.
Óscar García Maceiras, consejero delegado de Inditex, anunció que la compañía abrirá ocho nuevos puntos de venta en Estados Unidos durante 2025 y otros trece en 2026, incluyendo una tienda en Carolina del Norte. Actualmente, Inditex cuenta con 99 tiendas en el país, distribuidas entre Zara y Massimo Dutti. Estados Unidos representa el segundo mercado más importante para el grupo, después de Europa, tal como señala Tobar en su artículo.
Por su parte, la empresa presidida por Toni Ruiz Mango tiene previsto alcanzar 65 establecimientos en Estados Unidos para finales de 2025. A finales de 2024, la empresa ya operaba con poco más de 40 tiendas en el país. La firma catalana de Isak Andic mantiene su estrategia de expansión en Estados Unidos, con planes de abrir entre 20 y 25 tiendas adicionales en 2025. Daniel López, director de expansión de Mango, destacó la visión a largo plazo de la empresa en este mercado, según lo menciona también Tobar.
Ambas compañías atribuyen su confianza en la diversificación geográfica y operativa. Inditex opera en 98 países con tiendas físicas y en 214 mercados a través de sus plataformas online, lo que le permite adaptarse a diferentes regímenes arancelarios y mantener una flexibilidad estratégica. Mango, presente en 120 mercados, también enfatiza su capacidad de adaptación a las disrupciones geopolíticas y su enfoque en el mercado estadounidense con una perspectiva a largo plazo, como detalla la periodista en su reportaje.
A pesar de las tensiones arancelarias, ninguna de las dos empresas tiene planes de modificar sus estrategias de precios o producción en Estados Unidos. Inditex se siente “bien posicionado” para flexibilizar su fabricación y adaptarse a posibles cambios en el entorno comercial. Mango, por su parte, no contempla producir en Estados Unidos ni elevar los precios de venta, enfocándose en ofrecer productos de mayor calidad y tendencia que permitan absorber los costos adicionales derivados de los aranceles, como afirma Tobar.
Estos desarrollos reflejan la resiliencia y adaptabilidad de las empresas españolas en el competitivo mercado estadounidense, manteniendo su compromiso con la expansión y la satisfacción de las necesidades de los consumidores locales.

