Wall Street, cerca de máximos históricos

El índice solo está a un 4,2% de ese objetivo respecto a su último cierre del viernes, lo que hace plausible que logre su mejor marca en 2024. Especialmente, una vez se confirme el pivot de la Reserva Federal (Fed).

Tras un rally del 19% en este curso, el S&P 500 ha cerrado sobre los 4.600 puntos, muy cerca de su mejor marca, los 4.796,56 puntos de enero de 2022. Desde que se confirmara la caída de la inflación de octubre en Estados Unidos y se diera por hecho que los bancos centrales ya solo tienen que bajar los tipos de interés, el índice ha subido sin apenas obstáculos.

Y además, no son pocos los analistas que aún ven más recorrido para el ejercicio que viene. Uno de los más alcistas es John Stoltzfus, jefe de estrategia de inversión de la gestora Oppenheimer, que ve al índice en los 5.200 a finales de 2024, es decir, con un potencial del 13% desde cierre y del 8,5% desde sus máximos de enero del año pasado.

Uno de los motivos por los que defiende la fortaleza de la bolsa es la campaña de resultados del tercer trimestre, en la que todas las compañías salvo dos ya han presentado sus cuentas, por lo que se puede dar por finalizada. Antes de iniciarse, las mejores perspectivas recogían una reducción de los beneficios del 0,5% en tasa interanual, mientras que, finalmente, se ha registrado un crecimiento del 4,5%, superior al del 1,9% del año previo. Además, ocho de los 11 sectores del S&P 500 están logrando mejores resultados y, de ellos, cuatro firman incrementos de doble dígito.

“La resistencia sigue siendo la palabra clave en lo que respecta al crecimiento económico, el empleo, el consumidor, los beneficios empresariales y los ingresos, incluso, cuando la Reserva Federal se mantiene alerta. Creemos que la Fed quiere evitar llevar la economía a una recesión”, explica Stoltzfus.

Citigroup es otro de los analistas que ve al S&P 500 yendo hasta los 5.100 puntos el año que viene, con un ascenso del 10,7% desde su último cierre. La entidad también considera que los resultados van a ser buenos y, además, que el rebote de la bolsa se extenderá más allá de las grandes tecnológicas.

Muchos analistas ya están avisando de este fenómeno y apuntan a las compañías de pequeña y media capitalización como las mejores posicionadas para subir y para atraer el dinero de los inversores, lo que ampliará el alcance del rebote. Estas firmas están más baratas, ya que son más sensibles a los tipos de interés. Por eso, la asunción de que el próximo movimiento de los bancos centrales será un recorte ya está impulsando a esas compañías, que son las perdedoras de este año. Esa rotación ha comenzado en el mercado, como apuntan los análisis de Federated Hermes, eToro o Strategas.

Este lunes, la encuesta Markets Live Pulse Survey de Bloomberg también pronostica que el S&P 500 batirá su máximo histórico. Será el año que viene, en 2024, y, aunque el consumo se debilitará, se evitará una recesión, lo que permitirá a las acciones seguir subiendo. Eso sí, consideran que el rebote en lo que va de curso del 19% limitará las ganancias.

Ese argumento es el que defienden los analistas más conservadores, Goldman Sachs y JP Morgan. El reciente rally ya refleja el giro de la banca central, los recortes y el aterrizaje suave, por lo que el margen de subida es de apenas el 5% y el 3%, según las previsiones de ambas firmas, respectivamente. En el caso de la entidad de David Solomon, pese a tener unas perspectivas más humildes para la bolsa, ese 5% es suficiente para que el S&P 500 bata su máximo histórico.

Entre uno y otro lado se encuentra el consenso del mercado. Este otorga un potencial del 10% para el índice en los próximos 12 meses, con lo que alcanzaría los 5.065 puntos y establecería un nuevo récord.

Esta semana será clave para la bolsa, ya que la Reserva Federal (Fed) o el Banco Central Europeo (BCE) se reunirán para cerrar el ejercicio y tomarán sus últimas decisiones de tipos. Se espera que ambos bancos centrales mantengan los tipos de interés en sus niveles actuales y que se confirme que lo que queda por delante son recortes, el esperado pivot de la política monetaria.

“Todo lo que ocurra será cuestión de retórica, lo que deja muchas opciones abiertas para después dibujar cómo será el camino que queda por delante. Sin embargo, en los próximos días, se pueden esperar muchas lecturas entre líneas de los comunicados de los bancos centrales”, explica Julius Baer. De momento, al mercado le está bastando con la expectativa de los recortes para comprar acciones y para ser optimista de cara a 2024.

Dentro de 12 meses, el mercado espera 100 puntos básicos de recortes, según la mayoría de las posiciones que recoge CME Fed-Watch Tool. Si las bajadas de tipos se deben a que se ha controlado la inflación, el S&P 500 tiene vía libre para cotizar en niveles nunca antes vistos. El riesgo es que esa flexibilizacion se vea forzada por la llegada de una recesión.

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