Chinese Estates planea salir de bolsa

Uno de los principales accionistas del endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande, Chinese Estates, anunció la pasada semana una oferta que conllevaría dejar de cotizar en la Bolsa de Hong Kong.

La familia del magnate hongkonés Joseph Lau, que actualmente controla el 78,6% de la compañía, ofrece 4 dólares de Hong Kong (0,51 dólares, 0,44 euros) por acción, lo que supone un aumento del 83,5% con respecto al último precio de cierre y sitúa la valoración de Chinese Estates en unos 7.630 millones de dólares de Hong Kong (980 millones de dólares, 848 millones de euros).

Chinese Estates había suspendido la negociación de sus títulos el pasado día 29, y la reactivó esta mañana.

La oferta se produce después de que la compañía haya perdido 1.380 millones de dólares de Hong Kong (177 millones de dólares, 153 millones de euros) con la venta de casi 109 millones de sus acciones de Evergrande, el equivalente al 0,82% del capital social del endeudado conglomerado.

A fecha de hoy, Chinese Estates todavía controla el 4,39% del accionariado de la inmobiliaria, aunque el pasado 23 de septiembre anunció planes para deshacerse del total de su participación ante la “preocupación” por los datos de liquidez de Evergrande y por las “posibles consecuencias” de que las medidas anunciadas para remediar la situación “no puedan aplicarse de forma efectiva”.

La compañía ya había advertido de que la venta de todas sus acciones de Evergrande supondría unas pérdidas equivalentes a unos 1.220 millones de dólares para el año en curso.

Aquel anuncio fue especialmente significativo porque su fundador y el de Evergrande han sido cercanos aliados en los negocios durante más de una década: la primera fue uno de los principales inversores cuando la segunda salió a bolsa en 2009.

Desde entonces, recordó el diario hongkonés South China Morning Post, Chinese Estates había estado presente (ya sea como comprador o como vendedor) en todas las transacciones financieras importantes de Evergrande.

Desde que comenzó el año, el valor de los títulos de Evergrande cotizados en Hong Kong ha caído casi un 80% ante sus problemas para afrontar los más de 300.000 millones de dólares de deuda que acumula y su aparente impago (que no se hará oficial hasta que pasen 30 días desde la fecha de vencimiento) de los intereses de varios paquetes de bonos offshore.

Las acciones del grupo suspendieron su cotización el pasado día 4 ante los posibles planes, desvelados por la prensa oficial china, de la promotora cantonesa Hopson Development para comprar el 51% de la filial de gestión inmobiliaria de Evergrande por cerca de 5.140 millones de dólares.

Ese mismo día, las acciones de Hopson también congelaron su cotización ante lo que la compañía definió como una “importante transacción” para “comprar las acciones de una empresa cotizada en la Bolsa de Hong Kong”, aunque no citó directamente a Evergrande ni a su filial inmobiliaria.

Este lunes también surgió otra noticia que ha alimentado los temores de los mercados ante el posible contagio de la situación de Evergrande a otros importantes actores del mercado inmobiliario chino: la promotora Fantasia Holdings anunció que no había podido hacer frente al pago de 205,7 millones de dólares de unos bonos que vencían ese día.

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