Repsol pierde 2.484 millones de euros entre enero y junio

Repsol pierde 2.484 millones de euros entre enero y junio

Repsol ha obtenido unas pérdidas netas de 2.484 millones de euros entre enero y junio, como consecuencia del impacto de 2.673 millones de euros resultante de la pandemia del Covid-19, y la revisión de precios futuros del crudo y del gas, así como del ajuste del valor de sus activos de ‘Upstream’ (Exploración y Producción).

En concreto, la situación sin precedentes provocada por el coronavirus, que ha llevado a un desplome histórico de los precios del crudo y del gas, ha tenido un impacto negativo de 1.088 millones de euros en los inventarios de la compañía.

Además, el grupo presidido por Antonio Brufau ha ajustado sus hipótesis de precios, lo que ha afectado al valor contable de sus activos de ‘Upstream’, reflejándose en un impacto de 1.585 millones de euros.

En este complicado entorno para el sector por la crisis sanitaria del coronavirus, el resultado neto ajustado de la petrolera, que mide específicamente el desempeño de los negocios, ascendió a 189 millones de euros.

Así, el modelo de negocio integrado, junto con su flexibilidad y resiliencia, han permitido en este escenario de recesión mundial a Repsol que en su conjunto los negocios obtuviesen un resultado positivo.

La energética respondió a la crisis del Covid-19 priorizando el suministro de productos y servicios esenciales y el mantenimiento de la actividad sobre los habituales criterios de rentabilidad, aplicando estrictas medidas para proteger la salud de sus trabajadores, clientes y proveedores.

A finales de marzo, el grupo ya aprobó un Plan de Resiliencia para hacer frente en este ejercicio a la crisis. En este sentido, Repsol ha avanzado en este plan y ha decidido aumentar su estimación inicial de reducción adicional de los gastos operativos hasta los 450 millones de euros, desde los 350 millones de euros previstos, y llevar el recorte en las inversiones hasta los 1.100 millones, desde los 1.000 millones de euros, manteniendo la optimización del capital circulante en cerca de 800 millones de euros.

Según ha señalado Repsol, la elevada flexibilidad de su portafolio “le permite tomar decisiones ágiles para la optimización de inversiones sin condicionar el crecimiento futuro, aspecto que supone una gran fortaleza para afrontar el escenario cambiante que estamos viviendo”.

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