El Tesoro coloca 5.037 millones a menor coste

El Tesoro Público español ha celebrado la primera subasta de 2019, en la que ha venido 5.037 millones de euros en deuda, y en la que ha dejado de contar con la ayuda del Banco Central Europeo (BCE) que ha finalizado ya su programa de expansión cuantitativa.

Pese al fin del citado programa de compra de deuda que el BCE puso en marcha en 2012, para presionar a la baja los costes de financiación de varios países de la eurozona, la subasta del Tesoro ha recibido un alto interés por parte de los inversores.

En esta primera subasta del año, el Tesoro ha vendido 1.996,9 millones de euros en obligaciones a diez años, que han salido a un interés marginal menor, del 1,410 %, frente al 1,465 % aplicado en la puja previa. Igualmente, se han colocado otros 1.195 millones de euros en bonos a tres años, que han salido a un interés marginal del -0,028 %, frente a 0,027 % anterior.

De esta manera, España vuelve a colocar bonos a tres años a tasas negativas, algo que no ocurría desde el pasado mes de agosto. En julio de 2016, España logró, por primera vez, cobrar a los inversores por adquirir este tipo de deuda.

El Tesoro también ha adjudicado otros 1.345 millones en bonos a cinco años, que han salido a un interés también menor, del 0,337 %, frente al 0,421 % anterior.

Por último, se han venido 500 millones en obligaciones a quince años indexadas a la inflación, que en este caso, han salido a un interés marginal superior, del 0,753 %, frente al 0,565 % aplicado en la subasta previa.

En total, España ha colocado 5.037 millones de euros, un importe que se sitúa en la parte media del objetivo previsto por el Tesoro, que esperaba colocar hasta 5.750 millones.

El Tesoro tiene previsto llevar a cabo otras tres pujas más en enero. La próxima será el día 15, en la que venderá letras a seis y doce meses; en tanto que el próximo 17 de enero subastará bonos y obligaciones. El día 22 de enero se celebrará la última subasta del mes, en la que el Tesoro colocará letras a tres y nueve meses.

El Tesoro completó su programa de financiación de 2018 con una emisión neta total de 34.277 millones de euros, un 14,3 % menos que lo estimado a principios del ejercicio, y un 22 % menos que un año antes, lo que reducirá la factura de 31.547 millones por el pago de intereses de la deuda.

Las buenas condiciones de financiación, la favorable ejecución presupuestaria y una gestión más eficiente de la tesorería han permitido cubrir las necesidades de financiación con menor recurso al endeudamiento, según explicó el Ministerio de Economía.

Disminuyó también en 7.181 millones la emisión bruta prevista para todo 2018, hasta 212.964 millones de euros, la cifra más baja desde 2011.

Del total de deuda emitida, 131.980 millones de euros correspondieron a bonos y obligaciones a medio y largo plazo y 80.984 millones, a letras del Tesoro

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