Popular contaba con monitorización continuada de la evolución de la liquidez

Popular contaba con monitorización continuada de la evolución de la liquidez

A finales de marzo de 2017, Banco Popular puso en marcha un proceso interno de monitorización continuada de la evolución de la liquidez con una frecuencia elevada y creciente que llegó a ser, como mínimo, cada dos horas, y cuyo cuadro resumen era remitido al Banco de España de forma puntual, según un informe confidencial del supervisor fechado dieciséis días después de la resolución de la entidad.

Popular creó este Comité de Seguimiento de la Liquidez de alto nivel, con capacidad para recomendar la solicitud de una Provisión Urgente de Liquidez (ELA), para evaluar la evolución diaria de la misma y sus perspectivas debido a la pérdida progresiva de la confianza de los inversores, provocada por factores como las importantes tensiones en el seno del consejo o la remisión de una carta por parte de PwC a los principales supervisores españoles sobre “aspectos preocupantes” en los libros de la entidad.

Según consta en el documento, durante los meses de abril y mayo se produjo una continua y cada vez mayor retirada de depósitos de Banco Popular. Se estima, de hecho, que la pérdida media diaria era de alrededor de 200 millones de euros en el cuarto mes del año y del entorno de 300 millones de euros durante el mes siguiente. En mayo se llegaron a producir salidas particularmente pronunciadas en días concretos, superiores a los 800 millones de euros, que correspondían sobre todo a grandes clientes.

El sábado 3 de junio, se celebró una reunión de emergencia en la sede del Banco de España entre una delegación del banco presidida por su consejero delegado Ignacio Sánchez-Asiaín, y una delegación del supervisor presidida por el subgobernador Javier Alonso, con el fin de repasar de forma pormenorizada el balance y la disponibilidad y forma de movilización de activos no comprometidos que pudieran utilizarse como garantía de ELA.

En este momento se acordó dar el paso y solicitar la ELA al supervisor por importe de 1.900 millones de euros, que se formalizaría a las 8.33 horas del lunes 5 de junio con una carta enviada por Ignacio Sánchez-Asiaín, a la que tuvo acceso Europa Press, en la que explicaba que el banco estaba atravesando “dificultades” de liquidez que podían tener repercusiones también sobre el resto del sistema financiero español.

En la misiva, Sánchez-Asiaín subrayaba que las “dificultades” se referían única y exclusivamente a su liquidez, sin que su solvencia estuviera comprometida, al tiempo que aseguraba reintegrar al banco de España dicha provisión en el plazo convenido.

Popular fue finalmente adquirido por Banco Santander el 7 de junio como parte del proceso de resolución al simbólico precio de un euro, tras tomar la iniciativa de solicitar la terminación del ELA.

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