Moody’s: la banca acabará cobrando a las empresas por los depósitos

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Los futuros requisitos internacionales de solvencia a los bancos de Basilea III podrían llevar a que las entidades cobren a las empresas por los depósitos bancarios.

Así lo ha señalado Carlos Winzer, analista y vicepresidente de Moody’s. Según pronostican los expertos de la agencia de calificación, esto obligará a los tesoreros de las empresas a evaluar con cautela qué niveles de liquidez conviene mantener, y cuáles le resultarían excesivamente onerosos.

Por su parte, María Cabanyes, analista y vicepresidenta de Moody’s, considera que el fondo del asunto es que las enormes exigencias de capital impuestas a las entidades para mitigar en el futuro posibles crisis, se pusieron en marcha para evitar que fueran los contribuyentes los que pagaran las consecuencias.

La regulación Basilea III, cuyas exigencias deben aplicarse en 2019 y que, casi con total seguridad, tendrá efectos no deseados en los costes y los flujos de financiación a empresas, también tiene un efecto claramente positivo para el mercado, indica Carlos Winzer, al asegurar la solvencia de los bancos, lo cierto es que tanto las entidades como las empresas tendrán que hacer esfuerzos de adaptación.

En noviembre está previsto que el Consejo de Estabilidad Financiera concrete cómo debe ser el colchón anticrisis incluido en Basilea III, denominado TLAC -acrónimo de “total loss absorbing capacity”- que, según calcula María Cabanyes, podría estar en torno a 18 % de los activos ponderados por riesgo, proporción a la que habría que añadir entre 1 % y 3 % si la entidad se considera sistémica.

Esto, apunta Cabanyes, supondrá para los bancos que sus objetivos de rentabilidad por capital serán menores que antes de la crisis, aunque llevan meses preparándose para cumplir con los nuevos requisitos, por ejemplo, adelantando emisiones de deuda.

En el lado positivo, señala la analista de Moody’s, cabe esperar una mayor desintermediación bancaria y una diversificación de las fuentes de financiación, con mayor protagonismo de los mercados de capitales.

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