¿Anglicismos o traducciones oficiales en el mundo empresarial?

traductores oficiales

El uso de anglicismos en el mundo empresarial y económico es cada vez más frecuente. Y es que, aunque no se tenga un total dominio de la lengua inglesa, hay palabras que se han instalado en este sector y que todo el mundo entiende sin necesidad de recurrir a traductores oficiales.

Un claro ejemplo es el de los cargos dentro de una empresa. Aunque sigue siendo común encontrar organigramas en los que se utilizan los términos “director general”, “director financiero”, “jefe de operaciones”, … cada vez más compañías utilizan en su lugar sus siglas en inglés: “CEO (chief executive officer)”, “CFO (chief financial officer)” y “COO (chief operations officer)”.

La clasificación de las propias empresas también hace uso de palabras inglesas sin recurrir a su traducción oficial. Cada vez es más habitual encontrarnos con el término “Start-up” para aquellas nuevas compañías que tienen posibilidades de crecimiento. De igual manera los comercios electrónicos ahora son más conocidos por su nombre en inglés “e-commerce”.

Los departamentos también han empezado a ser nombrados por su equivalente en inglés. Así, es muy frecuente en España contar con un “departamento de IT (Information Technology)”; es decir, el área de informática y telecomunicaciones de la empresa. De igual manera, si nos hablan del “call center de una oficina, prácticamente todo el mundo sabe que se trata del centro de llamadas (o centralita) de la compañía.

El sector del marketing es uno de los que más uso hace de los anglicismos hoy en día. El “posicionamiento en buscadores” ahora es más conocido por las siglas del servicio en inglés: “SEO (Search Engine Optimization)”. De igual manera ocurre con las campañas de anuncios de pago en buscadores, más conocidas como “SEM (Search Engine Marketing)”. También es habitual utilizar palabras inglesas para referirnos a todo un concepto, como el tan utilizado “brainstorming”, menos conocido por su traducción al español como “tormenta” o “lluvia de ideas”.

No obstante, cabe destacar que, a pesar del uso de anglicismos tan generalizado, gran parte de las empresas, principalmente las localizadas en la capital y la ciudad condal, cuentan con los servicios de traductores jurados en Madrid y Barcelona. Y es que, por mucho que se integren determinadas palabras y conceptos en su lengua original, las traducciones oficiales siguen siendo imprescindibles en cualquier compañía con proyección internacional.

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